Morelia, Mich. Al menos 700 habitantes de los cuatro barrios de la comunidad purépecha de Cherán realizaron una marcha y un mitin frente a palacio de gobierno de la capital michoacana para exigir la instalación de una mesa de trabajo en la que participen funcionarios del gobierno federal y el mandatario estatal, para comprometer acciones que garanticen la paz y un alto a la violencia en los pueblos originarios, “porque nuestra comunidad no está en guerra”, dijo un integrante del gobierno comunal.
Los comuneros esperaron varios días a que concluyera el duelo por el asesinato de un joven de 18 años y por otro compañero, integrante de la policía comunal, que resultó gravemente lesionado tras el ataque de un grupo delictivo, el 2 de julio pasado, a unos kilómetros de su población.
En el mitin, celebrado frente al palacio estatal, demandaron justicia para los dos guardias rurales recién agredidos. Pero señalaron que la situación inició antes de 2011 –cuando expulsaron al crimen organizado- cuando “por defender nuestra tierra y nuestros bosques, por defender incluso la vida misma cayeron otros compañeros”, apuntó un integrante del consejo mayor de Cherán.
Otro comunero, al hacer uso del micrófono, frente a la puerta principal de palacio y de la Catedral de Morelia, advirtió que, si no había acuerdos con el gobierno estatal este mismo jueves, se plantarán en la avenida Madero de manera permanente. También pidió una disculpa del gobierno estatal porque el día en que fueron agredidos sus compañeros de la policía comunal “no se trató de un enfrentamiento como algunos dijeron, sino de un ataque bien organizado y premeditado”.
Hubo otras demandas en materia de justicia social y apoyo laboral para la policía honoraria (también llamada ronda comunitaria) de este pueblo ubicado en la región de la Meseta Purépecha, además de la construcción de un hospital regional que cuente con la atención necesaria en materia de especialidades.
Desde las 10 horas comenzaron a llegar 11 autobuses y camiones urbanos, así como algunos vehículos particulares frente a las oficinas del gobierno estatal –Casa Michoacán- que encabeza el morenista Alfredo Ramírez Bedolla.
Después de las 11:30, tiempo en que permaneció cerrado el libramiento, o periférico, donde se ubican las oficinas gubernamentales, la marcha partió hacia el centro histórico, que arribó cerca de las 14 horas. Hubo decenas de mantas con leyendas como “Cherán no se vende; Cherán no se da, porque tiene comuneros con mucha dignidad”, “Esta marcha no es de fiesta, es de lucha y de protesta”.
Las autoridades comunales de Cherán demandaron garantías laborales “mínimas” para los integrantes de las rondas comunales, porque en el caso de esta población indígenas que cuenta con aproximadamente 70 elementos que fueron designados por la propia comunidad, no cuentan con salarios, ni equipo digno y solo portan armamento muy precario, “aun así, durante años se han enfrentado al crimen organizado, es por ello que pedimos apoyo para que dé les otorgue seguridad social”.
La comunidad también solicitó ayuda para la conservación de su territorio tanto en el ámbito de reforestación como para el control de plagas. “Han pasado años y no hemos tenido respuesta gubernamental, pero gracias al trabajo comunal hemos avanzado considerablemente”.
Sostuvieron también que hay grupos políticos que han tratado de echar abajo los autogobiernos comunales porque afectan los intereses partidistas, debido a que desde hace 14 años no solo se expulsaron a los criminales sino también al gobierno municipal porque estaba coludido con criminales.
Dijeron que ignoran que cartel atacó hace una semana a la ronda comunitaria, “solo sabemos que hay diferentes grupos del crimen, y no de ahora sino desde hace más de dos décadas”, comentó otro integrante del consejo mayor indígena.
Cabe señalar que cuando la marcha acababa de arribar a palacio de gobierno, a decir de un comunero, ya había entra una comitiva a este edificio para reunirse con funcionario de gobierno, hasta el cierre de esta edición no se informado sobre el resultado de esta reunión entre autoridades comunales y funcionarios de gobierno.