Ciudad de México. El inusual clima en la Ciudad de México ha obligado a las autoridades de la Liga Mx a desplegar un plan de coordinación para contener la emergencia. Cientos de aficionados que asistieron el sábado al partido Cruz Azul-Toluca, en el estadio Olímpico de Ciudad Universitaria, caminaron sobre charcos, se refugiaron bajo el techo de las zonas altas del Pebetero y el Palomar, ante la intensa lluvia registrada en el sur de la capital que inundó los alrededores durante casi dos horas.
Por recomendación de Protección Civil, los oficiales del torneo mexicano retrasaron el inicio del encuentro, de las 21 horas a las 21:45 horas, “debido a la tormenta eléctrica registrada en los alrededores del estadio”, informaron en redes sociales. El árbitro César Arturo Ramos confirmó más tarde la nueva hora de arranque, al mejorar las condiciones climáticas y permitir con ello la salida de los dos equipos a los ejercicios de calentamiento.
Según el protocolo de la Federación Mexicana de Futbol, el comisario de cada partido, en conjunto con el cuerpo arbitral, tienen la autoridad para suspender o aplazar un compromiso en caso de tormenta eléctrica si se cumplen menos de 30 segundos en que cae un relámpago y se escucha el trueno, “dado que la luz viaja a una velocidad más rápida que el sonido”, explica el documento.
Bajo tales circunstancias, las autoridades de la Liga y Protección Civil resolvieron postergar el silbatazo inicial 45 minutos después de la hora pactada, lo cual fue informado a los aficionados a través del sonido local y la pantalla gigante ubicada en la cabecera norte.