Nuevo Laredo, Tamps. Luis Alfonso de Anda Valadez, coordinador de operación y mantenimiento de plantas potabilizadoras de la Comisión Municipal de Agua Potable y Alcantarillado (Comapa), advirtió que Nuevo Laredo se encuentra en semáforo rojo por disponibilidad de agua, debido a la disminución crítica del nivel del río Bravo, única fuente de abastecimiento para la ciudad.
Actualmente, el afluente registra entre 23 y 30 centímetros, cuando lo óptimo es de 45 centímetros para garantizar la captación adecuada. Esta situación provoca que las bocatomas succionen aire, lo que reduce la eficiencia del bombeo y limita la cantidad de agua que puede potabilizarse.
El funcionario explicó que, de mantenerse estas condiciones, podría aplicarse el tandeo, un esquema de distribución programada en el que el suministro de agua se ofrece por períodos específicos del día, con el objetivo de recuperar niveles en los tanques de almacenamiento.
Nuevo Laredo cuenta con tres plantas potabilizadoras: la planta centro, que abastece al 60 por ciento de la población; la planta suroriente, que cubre el 30 por ciento; y la planta norte, que suministra al 10 por ciento restante. Todas dependen del caudal que fluye desde la presa La Amistad, en Coahuila.
De Anda Valadez recordó que la escasez de agua se ha agravado por la sequía prolongada y la falta de lluvias significativas en la región, lo que mantiene bajos los niveles de las presas internacionales. Señaló que esta condición no solo afecta a la potabilización, sino también a la presión y continuidad del servicio en varias colonias.
Ante el riesgo de aplicar el tandeo, el organismo operador pidió a la población extremar el cuidado del recurso, recomendando acciones como cerrar la llave al cepillarse los dientes, reutilizar agua doméstica, revisar fugas internas, reducir el riego en horas de calor y utilizar cubetas en lugar de mangueras para lavar vehículos.
El coordinador destacó que detectar y reparar fugas internas en los domicilios puede representar un ahorro importante, tanto en el consumo familiar como en la producción que realiza Comapa, permitiendo extender la disponibilidad de agua en la red de distribución.
Las autoridades locales y estatales mantienen un monitoreo constante de las condiciones climáticas y de las fuentes de abastecimiento. Si las lluvias de las próximas semanas no elevan los niveles del río Bravo y las presas, el tandeo pasará de ser una medida preventiva a un esquema obligatorio para garantizar el suministro básico.