San Cristóbal de Las Casas, Chis. La organización Sociedad Civil Las Abejas de Acteal exigió a la Fiscalía General del Estado (FGE), investigar a los autores intelectuales del asesinato de su ex dirigente y catequista, Simón Pedro Pérez López, de cuyo crimen se cumplieron 4 años este sábado.
El Centro de Derechos Humanos Fray Bartolomé de Las Casas (Frayba), afirmó a su vez que su “ejecución fue un crimen contra toda la humanidad” y “aunque el autor material ha sido sentenciado, la justicia sigue incompleta, ya que la FGE no agotó todas las líneas de investigación, ni esclareció la responsabilidad de autores intelectuales, omisión que no solo representa una falta de diligencia institucional, sino que se convierte en una forma de tolerancia a la violencia contra quienes defienden la vida”.
También manifestó que “la impunidad que cubre el caso” de Simón Pedro “es la misma que cobija la violencia que azota la región de los Altos, en medio de una diversificación de grupos armados y criminales y que se enraizó en el territorio, agudizando las condiciones que denunció y por lo que le costó la vida”.
Las actividades conmemorativas por el cuarto aniversario del asesinato de Pérez López comenzaron este sábado con una peregrinación que inició en el crucero de la comunidad Majomut hacia Acteal, con la participación de decenas de personas, la mayoría de Las Abejas, provenientes de los municipios de Chenalhó, Simojovel, Pantelhó y Chalchihuitán, entre otros.
“Viva Simón Pedro”, “viva el padre Macelo”, “Simón Pedro vive, la lucha sigue”, corearon los católicos que caminaron durante una hora hasta Acteal.
Ya en esa localidad, en la que fueron masacrados 45 tsotsiles el 22 de diciembre de 1997, el obispo de la diócesis de San Cristóbal, Rodrigo Aguilar Martínez, ofició una misa en la que pidió que “sigamos trabajando por la paz”.
Al inicio de la celebración Las Abejas demandó a la FGE que “tome en cuenta la labor de Simón Pedro de defensor de derechos humanos y defensor de la madre tierra y que fue asesinado por buscar la justicia y la paz durante la violencia generalizada y del control de grupos criminales en Pantelhó, Simojovel y Chenalhó”.
Agregó que el catequista “era un hombre de fe que predicaba con su vida y animaba a los creyentes de la parroquia de Pantelhó a denunciar las violaciones sistemáticas de sus derechos en la región tsotsil, donde el poder político y económico del crimen organizado controlaba” ese lugar.
En un comunicado dijo que él “mantenía la esperanza de que habría justicia, por lo que acompañó a las autoridades de Pantelhó a una reunión con integrantes de la Secretaría de Gobierno de Chiapas para pedir su intervención, no sólo de ese municipio, sino de Simojovel y de Chenalhó”, pero “días después fue asesinado con un disparo en la cabeza en el mercado de la cabecera de Simojovel, el 5 de julio del 2021”.
El Frayba por su parte, sostuvo que “las condiciones de violencia que denunció Simón Pedro se han enraizado en los territorios y están cubiertas de impunidad”.
En un comunicado leído por su directora, Dora Lilia Roblero García expresó que “hoy es también un día importante para valorar y reconocer la lucha que han dado su madre, padre, hermana y hermano, esposa, hijas e hijos de Simón Pedro; para denunciar lo que el Estado silencia, sosteniendo la voz frente a la violencia contra quienes defienden los derechos humanos”.
Señaló que “cuando una persona defensora es asesinada, como Simón Pedro, también se golpea a las mujeres que sostienen las familias y los procesos organizativos, a las hijas e hijos que crecen con la ausencia del papá o mamá asesinada. Los impactos de esta violencia también son colectivos, contra la comunidad y la propia organización de Las Abejas de Acteal”.
Afirmó que el defensor de derechos humanos “fue guía y vocero de un caminar colectivo, profundamente enraizado en la espiritualidad cristiana liberadora y en la cosmovisión de los pueblos tsotsiles. Su compromiso con la vida digna, su lucha no violenta y su palabra firme contra la violencia estructural y criminal en los Altos de Chiapas, marcaron un ejemplo vivo de lo que significa ser defensor del territorio y de los derechos humanos desde abajo, desde el corazón del pueblo”.
Aseguró que “negar la calidad de defensor comunitario a Simón Pedro es invisibilizar la lucha de miles y es también una forma de complicidad. La vida, como bien sagrado e irreparable, no puede ser resarcida con medidas parciales. El Estado mexicano sigue en deuda con Simón Pedro, con su familia, con Las Abejas de Acteal y con todos los pueblos que luchan por el Lekil Chapanel -La Otra Justicia, la verdadera-”.
Remarcó: “Desde este Centro de Derechos Humanos, decimos que hoy, más que nunca, seguiremos nombrando a Simón Pedro, sembrando su memoria, caminando su palabra, luchando por la paz y la justicia verdadera y porque todas y todos podamos defender los derechos humanos”.
Juan Pérez Gómez, padre de Simón Pedro, manifestó que la familia “se siente animada y fortalecida por la presencia de decenas de personas en la conmemoración del cuarto aniversario del asesinato” de su hijo.