Los ciudadanos son más propensos a querer que el gobierno se enfoque en el alto costo del cuidado infantil y en mejorar los resultados de salud para las mujeres embarazadas.
En 60 años la tasa de fecundidad se ha reducido a la mitad, “lo que plantea el riesgo de un descenso de la población y graves desafíos económicos”, advirtió.