La exposición a la quema de gas fósil, práctica común en la industria petrolera en estados del sur, incide en malformaciones congénitas y partos prematuros. El riesgo es crítico, aseguran.
Los 51.6 millones de dosis serán para adultos mayores, personas con alguna condición de salud vulnerables a la pandemia, mujeres embarazadas y personal de salud.