Estados Unidos, que tradicionalmente era el mayor donante del mundo, recortó la ayuda internacional y causó graves estragos en el campo humanitario en todo el mundo.
En la región, asediada por paramilitares desde hace más un año, 40 por ciento los menores de cinco años padece desnutrición aguda, según el Programa Alimentario Mundial.
En un conversatorio virtual se solicitó al gobierno y a la sociedad civil financiar investigaciones apoyadas en las víctimas y su búsqueda de justicia.