Madrid.- El centro de Madrid se convirtió en el escenario para que más de 40 mil personas, según la Delegación del gobierno central en Madrid, y 80 mil, según el derechista Partido Popular (PP), expresaran su repudio al cúmulo de casos de corrupción que han surgido en el entorno del Ejecutivo español, presidido por el socialista Pedro Sánchez.
La concentración, convocada por el PP, también sirvió para exigir la convocatoria de elecciones generales anticipadas ante el colapso de esta legislatura, al destacar la falta de presupuestos en tres años, la condena del fiscal general del Estado por un delito de revelación de secretos y la falta de apoyos del actual gobierno en el Parlamento para poder sacar adelante sus iniciativas, sobre todo a raíz de la retirada del apoyo de los nacionalistas catalanes de Junts per Catalunya (JxCat), que alegan que se han incumplido de forma sistemática los acuerdos para apoyar la investidura en el 2023.
El templo de Debod, un monumento egipcio regalado a la capital española en 1968 por Egipto, se convirtió en el escenario de la primera gran concentración del derechista PP en este nuevo ciclo político en España. Las últimas elecciones generales, en julio del 2023, dieron la victoria al PP, pero fue incapaz de sumar acuerdos para alcanzar una mayoría parlamentaria suficiente para sacar adelante la investidura, lo que sí logró el presidente Pedro Sánchez, que así logró su primera reelección en un cargo en el que ya lleva siete años.
Fue gracias a un pacto de varios partidos, de cariz ideológica e intereses diversos; estaban desde la coalición de izquierdas Sumar -que forma parte del Ejecutivo- hasta los independentistas catalanes, vascos y gallegos de izquierda y los nacionalistas vascos y catalanes de derecha. Gracias a esa alianza se logró al menos sacar adelante la investidura, pero poco más, ya que ese pacto no sirvió para sacar adelante los presupuestos en los últimos tres años y apenas se han aprobado nuevas leyes o reformas legislativas por falta de votos en el Congreso.
Pero lo más grave para el Ejecutivo de Sánchez es la proliferación de casos de corrupción a su alrededor; sus dos ex secretarios de Organización en el PSOE, Santos Cerdán y José Luis Ábalos, se encuentras procesados por gravísimos delitos de corrupción y tráfico de influencias, y el primero está en libertad condicional con cargos después de haber estado más de 120 días en la cárcel y el segundo se encuentra encarcelado desde la semana pasado, después de que la Fiscalía Anticorrupción pidieron una pena de 24 años de prisión en su contra.
En este contexto, el PP decidió convocar a sus militantes y simpatizantes, que acudieron en masa a una concentración de decenas de miles de personas, en la que había miles de banderas españolas y carteles en los que insultaban al gobierno como “mafia”, “corruptos” y “delincuentes”.
El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, señaló ante sus seguidores que “ni un día más de abuso, de mentiras, de impunidad, de corrupción. Ni un día más de este Gobierno. Porque ellos han perdido la vergüenza, pero España no ha perdido la dignidad. Y por eso estamos aquí. El sanchismo es corrupción. Es corrupción política, económica, institucional, social y mora. El sanchismo está en la cárcel y tiene que salir del Gobierno”.
Después de la concentración, un grupo de decenas de personas intentaron aproximarse a la sede central del PSOE, en la calle Ferraz y a unos metros del templo de Debod, pero se los impidió un grupo de agentes antidisturbios que en algunos momentos tuvieron que usar sus macanas para evitarlo.