Nuevo Laredo, Tamps. Residentes fronterizos continúan denunciando retrasos de hasta dos horas para regresar de Laredo, Texas, a Nuevo Laredo, especialmente durante las tardes, fines de semana y periodos de alta afluencia como las próximas vacaciones de fin de año. La principal exigencia: que se abran todas las casetas de revisión y que operen de manera permanente los 14 módulos de la aduana mexicana.
De acuerdo con los afectados, el cruce “no puede seguir operando a medias”, pues el congestionamiento vehicular se ha convertido en un problema cotidiano que afecta a quienes acuden a Laredo por compras, citas médicas, estudio o actividades turísticas. Las largas filas, señalan, se intensifican de viernes a domingo, cuando el tráfico sobre la plataforma del puente se vuelve prácticamente incontrolable.
Este escenario no es exclusivo de Nuevo Laredo; sin embargo, los usuarios locales han insistido en que la frontera más dinámica de México requiere una respuesta inmediata del gobierno federal para evitar que el tránsito fronterizo siga colapsando. Por ello, se presentó un exhorto formal para agilizar la operación de la aduana.
El llamado ya tuvo respuesta. Autoridades federales informaron que, por lo pronto, durante las horas pico se abrirán la mayoría de las casetas de revisión con el personal disponible. La apertura total y permanente de los 14 módulos está prevista para el próximo año, una vez que concluya la instalación de los nuevos sistemas de revisión no intrusiva.
Carlos Enrique Canturosas, diputado federal por Nuevo Laredo, confirmó que la Federación y Capufe respondieron al planteamiento, comprometiéndose a avanzar en el restablecimiento pleno de la operación. “Se van a abrir todas las casetas pronto. Ya me contestó Capufe; se están colocando los sistemas de revisión no intrusivos y, una vez terminados, se pondrán en funcionamiento todos los módulos. Estamos conscientes de la necesidad y estaremos vigilantes para que se cumpla”, aseguró.
Mientras tanto, los usuarios esperan que la solución llegue cuanto antes. Señalan que las demoras prolongadas resultan frustrantes, sobre todo cuando el retorno a la ciudad implica casi dos horas de espera debido a la falta de personal en la aduana mexicana.