Tegucigalpa. Honduras celebra hoy elecciones presidenciales marcadas por la presión del mandatario de Estados Unidos, Donald Trump, quien condicionó la ayuda financiera de su país al triunfo del candidato derechista Nasry Tito Asfura, del Partido Nacional (PN), quien afirmó que el apoyo del magnate republicano puede traer “beneficios” a los migrantes y la economía del país.
La presidenta hondureña, Xiomara Castro, aseguró que “será el pueblo el que decida en libertad y en paz para demostrar, nuevamente, que la soberanía no se vende ni se negocia”.
Asfura dijo ver el espaldarazo de Trump desde el “lado positivo”, con miras a lograr un estatus migratorio para los hondureños en Estados Unidos y una potencial reducción de aranceles, pero marcó distancia con el ex presidente y ex líder del PN, Juan Orlando Hernández, quien cumple una condena de 45 años por narcotráfico en territorio estadunidense, ante el anuncio de Trump de otorgarle el indulto como parte de su apoyo a Asfura y para alentar a los votantes conservadores.
En enero de 2022, dos semanas después de que Hernández dejó el cargo, la presidenta Castro ordenó su arresto y extradición a Estados Unidos, donde el año pasado fue condenado y sentenciado. Su fecha de liberación es en 2060.
En su momento, la fiscalía estadunidense afirmó que durante su presidencia, Honduras operó como un “narco-Estado” que traficó droga con ayuda de las fuerzas de seguridad estatales.
En respuesta al anuncio de indulto, la fiscalía hondureña aseguró que ejercerá “acciones dentro del marco de la Constitución y las leyes para que prevalezca la justicia y poner fin a la impunidad” de Hernández.
La candidata del gobernante partido Libertad y Refundación (Libre), Rixi Moncada, calificó de “nuevo crimen” el indulto anunciado por Trump.
“Y ese nuevo crimen lo vamos a juzgar mañana (hoy) en la urna. No volverán”, aseveró.
El candidato del Partido Liberal, Salvador Nasralla, se distanció de la discusión sobre Hernández. “No respondo a pactos oscuros, ni a redes corruptas ni criminales que han asesinado a nuestra gente”, afirmó.
La nación renueva la presidencia entre tres candidatos; uno de ellos, el derechista Nasry Tito Asfura, respaldado por la Casa Blanca, que amenaza con retirar apoyo al país en caso de que este último aspirante pierda. Foto Afp
Tres punteros
Seis millones de hondureños están convocados a las urnas, y son tres los candidatos con posibilidades de ganar.
Rixi Moncada, jurista de 60 años, fue ministra de Finanzas y también de Defensa en el gobierno de Castro. Propone “democratizar la economía” y “devolver el poder al pueblo trabajador, indígena y campesino”.
Salvador Nasralla, de 72 años, ex presentador de televisión y ex vicepresidente de Castro, es ahora liberal y anticomunista, y quiere implementar una política de seguridad similar a la del presidente de El Salvador, Nayib Bukele.
Nasry Asfura, empresario de 67 años y ex alcalde de Tegucigalpa, ofrece generar empleo e incentivar la inversión nacional y extranjera, entre otras propuestas.
Antes de la sorpresiva injerencia de Trump, que añadió tensión a la contienda, Moncada, Asfura y Nasralla tuvieron desencuentros sobre la credibilidad del proceso, entre advertencias sobre manipulación y señalamientos de que no reconocerían un resultado preliminar que no les favoreciera.
Según las encuestas, los tres candidatos se encuentran en un “empate técnico”.