Bruselas. La Unión Europea (UE) está estudiando un conjunto más amplio de posibles contramedidas contra Estados Unidos a medida que se desvanecen las perspectivas de un acuerdo comercial aceptable con Washington, según diplomáticos de la UE.
Un número cada vez mayor de miembros de la UE, entre ellos Alemania, están estudiando la posibilidad de aplicar medidas “anticoerción” de amplio alcance que permitirían al bloque dirigirse a los servicios y otros sectores estadunidenses en ausencia de un acuerdo, según los diplomáticos.
La Comisión Europea, que negocia los acuerdos comerciales en nombre de los 27 miembros del bloque, parecía encaminada a un acuerdo en el que la UE seguiría teniendo que hacer frente a un arancel estadunidense de 10 por ciento sobre la mayoría de sus exportaciones, con algunas concesiones.
Esas esperanzas parecen ahora desvanecerse tras la amenaza del presidente Donald Trump de imponer un arancel de 30 por ciento antes del 1 de agosto y tras las conversaciones entre el comisario de Comercio de la UE, Maros Sefcovic, y sus homólogos estadunidenses en Washington la semana pasada.
Sefcovic, que ha dicho que un arancel de 30 por ciento “prácticamente prohibiría” el comercio transatlántico, dio información sobria sobre la situación actual a los enviados de la UE el viernes, dijeron diplomáticos a Reuters.
Durante sus reuniones, sus interlocutores propusieron soluciones divergentes, incluida una tasa de referencia que podría situarse muy por encima de 10 por ciento, añadieron los diplomáticos de la UE.
“Cada interlocutor parecía tener ideas diferentes. Nadie puede decirle (a Sefcovic) lo que realmente funcionaría con Trump”, dijo un diplomático.
Las perspectivas de suavizar o eliminar los aranceles estadunidenses de 50 por ciento sobre el acero y el aluminio y de 25 por ciento sobre los automóviles y sus piezas parecen limitadas.
Según el secretario del Tesoro, Scott Bessent, el gobierno estadunidense está más preocupado por la calidad de los acuerdos comerciales que por su calendario, en referencia al plazo del 1 de agosto para asegurar un trato o enfrentarse a fuertes aranceles.