Opinión
Ver día anteriorSábado 5 de noviembre de 2022Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Los de abajo

Don Luis Villoro, pensador y revolucionario

Infancia y sociedad

Spinoza, filósofo de la libertad

Gloria Muñoz Ramírez
Andrea Bárcena
México SA

Cuba, enorme victoria diplomática // ONU: prácticas antidemocráticas // Estados Unidos: ¿derecho a veto?

Jazz

Wynton Marsalis en el Auditorio Nacional

Carlos Fernández-Vega
Antonio Malacara
Twitter y el debate por las redes sociales
U

no de lo temas más comentados ayer en Twitter fue el despido de miles de empleados de la propia red social en el transcurso de unas horas. Aunque la compañía no ha ofrecido cifras oficiales, un correo electrónico interno avisaba sobre el recorte de la mitad de la plantilla, integrada hasta el jueves por alrededor de 7 mil 500 personas a escala global. En México, se habla de la expulsión del equipo directivo en su totalidad y de la mitad de la nómina general.

El Correo Ilustrado

Precisiones del INE

R

especto a la nota publicada ayer en La Jornada titulada Costó 445 mil pesos la encuesta que el INE escondió, me permito hacer las siguientes precisiones, ya que el instituto no escondió encuesta alguna y el costo que señala la nota es incorrecto:

Universidades de cochera
C

omo en todo lo que abarca la iniciativa privada, en materia educativa, especialmente desde que el estado, cada vez más neoliberal o neoporfirista, soltó las riendas de la enseñanza superior, se han consolidando algunos –no muchos– centros de estudios de apreciable calidad y seriedad. Pero también ha proliferado una gran cantidad de instituciones privadas pésimas, de conducta inmoral y, a fin de cuentas, una verdadera toma de pelo para medrar a costa de quienes caen en el garlito de confiar en ellas.

En ninguna parte
A

pareció un libro sobre las fantasías de los multimillonarios escrito por el estudioso de lo digital Douglas Rushkoff, Survival of the richest. Se trata de un recuento de conversaciones que este téorico del cyberpunk ha tenido con los dueños de las nuevas tecnologías, esos que, al estilo del Viejo Oeste, tomaron una tierra y le extrajeron productos para vender. En el caso de la tecnología, el territorio es una plataforma digital creada de la que se extraen datos personales para vender algoritmos. Lo que llama la atención es lo que preocupa a estos multimillonarios. En vez de preguntarle al futurólogo por el cambio climático o cómo sus modelos de negocio generaron medios de odio, desigualdad y falsedades, lo que les interesa es saber si es Alaska o Nueva Zelanda el mejor lugar para construir los búnkers que los salvarán del desastre climático final, una nueva pandemia, un ataque nuclear, una tormenta solar, una revolución de los pobres, un hackeo que inmovilice todos los servicios, o si cree que ya estarán accesibles los robots que los cuiden y, si no es el caso, cómo hacer para que los guardias de carne y hueso no los asesinen y se queden con todo.

José M. Murià
Fabrizio Mejía Madrid
Democracia asediada
L

os tiempos actuales no son los mejores para la democracia. De todas partes del mundo llegan signos preocupantes de su asedio. En Europa, en paralelo al escepticismo –principalmente juvenil– sobre los partidos políticos tradicionales, avanza a pasos agigantados el populismo conservador, sea en el caso más reciente de la alianza de derecha y la ultraderecha en Italia, o el avance parlamentario del Frente Nacional en Francia, la consolidación reaccionaria en Hungría e incluso en países que parecían inmunes, como Suecia, crece esta tendencia.

¿Y si nuestra libertad se jugase en una rave?
M

ás de 3 mil personas se dieron cita esta misma semana en una rave organizada en las afueras de la ciudad italiana de Módena, al calor de un Halloween que colonizó hace años las costumbres europeas. La fiesta, en un terreno agrícola ocupado, debió ser mundial, envidiable, pero difícilmente hubiese llegado a la prensa del continente si el recién estrenado gobierno neofascista encabezado por Giorgia Meloni no hubiese aprovechado el festival para lanzar su primera ley. La norma lleva el sello de Matteo Piantedosi, conocido como el prefecto de hierro en su época de delegado de gobierno en Roma, y actual ministro del Interior –Secretaría de Gobernación, para entendernos–. Él fue el encargado de enviar la policía a disolver la rave de Módena.

Miguel Concha
Beñat Zaldua
Luis Villoro y las revoluciones
H

ace un cuarto de siglo, intentando entender la Revolución Mexicana, encontré un luminoso ensayo de Luis Villoro que me permitió superar el añejo debate entre quienes afirman que las revoluciones lo transforman todo (siguiendo a Michelet) y quienes aseguran que no cambian nada (siguiendo a Tocqueville). Recordaba don Luis que el concepto mismo de revolución se diluía, pues los historiadores revisionistas de diversas revoluciones han terminado por desechar la noción de ruptura y recomienzo como lo significativo de una revolución: vista desde un periodo largo, la ruptura con el pasado habría sido más ilusoria que real. Si la continuidad prevalece sobre el cambio, si la revolución no es un giro decisivo, si tiene lugar más en la mente de sus actores que en la realidad histórica ¿el de revolución continúa siendo un concepto útil para la historia?

Normales rurales: no sólo legado histórico, sino necesidad presente
L

as normales rurales (NR), que han cumplido ya 101 años de vida, difícil, de grandes resistencias combativas, pero también esperanzadora y llena de conquistas; no representan sólo ese legado histórico que, como prólogo o introducción, muchos apuntan al hablar de ellas. No son sólo ese baluarte representativo de aquella primera intención de la Revolución por dar respuesta a las demandas sociales urgentes que levantaron en armas a la enorme masa campesina, son una necesidad real en el México rural. La Revolución la comenzaron a enterrar con gran empeño los poderes gubernamentales desde Ávila Camacho y Miguel Alemán, en un largo proceso que fue desmontando todas las medidas de una posible reforma agraria, que en realidad nunca llegó en su totalidad. Los campesinos siguieron empecinados en su lucha por la tierra, la consolidación de sus ejidos y comunidades agrarias. Díaz Ordaz y Echeverría desataron a escala sin precedente la guerra sucia y Salinas la remató con la modificación al artículo 27. Los funcionarios en estos años sembraron el campo de muerte y corrupción a través de la CNC, los caciques, señores de horca y cuchillo y el PRI.

Pedro Salmerón Sanginés
Tatiana Coll
Asalto climático por mar y tierra
L

a próxima semana sesiona la 27.ª Conferencia de las Partes (COP27) de la Convención de la ONU sobre cambio climático en Egipto. Hay muchos temas en juego, debido sobre todo al empeoramiento de la crisis climática por la falta de acción por parte de los grandes contaminadores, tanto industrias como gobiernos.

Silvia Ribeiro*