Portada
Presentación
Bazar de asombros
Hugo Gutiérrez Vega
Braque, el patrón
Vilma Fuentes
Concha Urquiza y la
oscura lumbre de Dios
Evodio Escalante
Basho en las versiones
de Pacheco
Marco Antonio Campos
El poeta que no quiso publicar en Londres
Vicente Fernández González
Poemas
Constantino P. Kavafis
El viejo poeta
de la ciudad
Francisco Torres Córdova
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Francisco Torres Córdova
Mentiras Transparentes
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La Otra Escena
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Bemol Sostenido
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Rogelio Guedea
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Filosofía del tirador de basura
Han instalado en las calles de Dunedin un nuevo sistema de recolección de basura. Por un tiempo lo vi sin reparar en lo que cada uno de los pequeños contenedores especificaba, hasta que un día se me ocurrió tirar la salchicha que recién acababa de comprar, y que sabía a bolsa de polietileno. Lo mismo hice con un panecillo que venía en una cajita que no sabía bien si era de cartón, plástico, o las dos cosas juntas. Por más que fijaba la vista no lograba atinar si la bolsita de la salchicha embadurnada de salsa catsup tenía que separarla de la salchicha para tirarla en el bote que indicaba desechos orgánicos o primero limpiar de catsup la bolsita y meterla en el que indicaba inorgánicos, antes cerciorándome de que esos inorgánicos fueran distintos a los inorgánicos que especificaba el otro contenedor, tomando en cuenta que yo tenía, en la otra mano, la cajita que no sabía si era de cartón, de plástico, o de las dos cosas juntas. Al final tomé la solución que nos impone siempre el sentido común: volteé hacia todas direcciones y cuando me cercioré de que nadie me veía, tiré todos los desechos en el contenedor de en medio, que era el que estaba más vacío. |