El muralista, discípulo de Frida Kahlo, recordó el "entusiasmo y la camaradería" con los que la pintora y Diego Rivera lo impulsaron. "Ojalá haya maestros con ese ímpetu", expresó.
“Hoy me despido de esta tierra para seguir pintando en el cielo. Gracias a todos los que se cruzaron en este bello camino llamado vida”, difundió la familia de Almaraz.