Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió ayer que el espacio aéreo sobre y alrededor de Venezuela debe considerarse “completamente cerrado”, en un contexto de creciente presión sobre el gobierno del presidente Nicolás Maduro y la permanencia de un despliegue militar en el Caribe y el Pacífico, que justifica como “combate al narcotráfico”.
“A todas las aerolíneas, pilotos, narcotraficantes y traficantes de personas: les rogamos que consideren que el espacio aéreo sobre Venezuela y sus alrededores permanecerá cerrado en su totalidad”, escribió Trump en Truth Social.
Funcionarios estadunidenses contactados por Reuters se mostraron sorprendidos por este anuncio y no tenían conocimiento de ninguna operación del Pentágono en curso para imponer un cierre del espacio aéreo venezolano.
David Deptula, teniente general estadunidense retirado que dirigió una zona de exclusión aérea sobre el norte de Irak en 1998 y 1999, declaró que imponer un cierre del espacio aéreo sobre Venezuela podría requerir importantes recursos y planificación, dependiendo de los objetivos.
Esta semana, Caracas retiró la licencia de operaciones a seis aerolíneas extranjeras que cancelaron sus vuelos a Venezuela después de que la Administración Federal de Aviación de Estados Unidos (FAA) –cuya jurisdicción se limita al territorio estadunidense, pero suele alertar sobre los peligros de volar sobre áreas con conflictos en curso en todo el mundo– advirtió a los pilotos que tuvieran precaución al volar alrededor del país debido a la supuesta “intensificación de la actividad militar”.
Interferencia electromágnética
Un informe de Bloomberg, basado en análisis de datos satelitales y reportes aeronáuticos, reveló esta semana que una pared invisible de “ruido electromagnético” se extendió sobre Venezuela a medida que aumentó la presencia militar de Washington, semanas antes de la advertencia de la FAA, y obligó a vuelos comerciales a desviarse.
Lo que para un usuario de teléfono en Caracas puede significar que un mapa cargue lento, para un avión a 30 mil pies de altura implica la posible pérdida de navegación satelital, informó el medio.
Condena de Irán, Cuba y Colombia
Teherán señaló que el anuncio de Trump “es una arbitrariedad y una amenaza sin precedentes para la seguridad aeronáutica internacional”.
El vocero de la cancillería iraní, Ismail Baqai, afirmó que la “amenaza estadunidense encierra consecuencias peligrosas para el estado de derecho, la paz y la seguridad a nivel mundial”.
El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, remarcó que el cierre del espacio aéreo y la interferencia electromagnética son un “acto agresivo para el que ningún Estado tiene autoridad fuera de sus fronteras y debería convocar el más firme rechazo de la comunidad internacional”.
Es “una gravísima amenaza al derecho internacional y un incremento de la escalada de la agresión militar y la guerra sicológica contra el pueblo y el gobierno venezolanos, con consecuencias incalculables e impredecibles para la paz, la seguridad y la estabilidad en América Latina y el Caribe”, añadió Rodríguez.
Por su parte, el presidente de Colombia, Gustavo Petro, rechazó el anuncio de Trump y aseguró que “un espacio aéreo nacional no lo puede cerrar un presidente extranjero o se acabó el concepto de soberanía nacional y el concepto de "derecho internacional”. “Hablo como presidente de la CELAC y de la República de Colombia”, aseveró.
ALBA se pronuncia
La Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América (ALBA) calificó la “amenaza” de Trump contra la “soberanía del espacio aéreo venezolano” como “profundamente hostil, desproporcionada e incompatible con el derecho internacional”.
También alertó que “la suspensión unilateral de los vuelos de repatriación afecta directamente a familias, niñas, niños y trabajadores migrantes” y “confirma que Washington está dispuesto a manipular el drama migratorio como instrumento de chantaje político”.