Anáhuac, NL. Decenas de habitantes de Anáhuac, Nuevo León, se manifestaron este miércoles en la plaza principal del municipio para denunciar públicamente los abusos y actos de violencia que, aseguran, cometen de manera sistemática elementos de Fuerza Civil. Con pancartas y consignas, los pobladores reclamaron el fin de lo que calificaron como un “terror policiaco” que los mantiene bajo hostigamiento y miedo constante.
Los inconformes señalaron que, lejos de sentirse protegidos, enfrentan agresiones físicas, amenazas, robos y detenciones arbitrarias. “Ya no podemos salir tranquilos a trabajar, porque en cualquier momento nos paran, nos golpean o nos inventan delitos”, expresó uno de los manifestantes. Otro habitante advirtió: “Tenemos más miedo de la policía que de los criminales”.
Los manifestantes acusaron al gobernador Samuel García Sepúlveda de indolencia y omisión, asegurando que han elevado denuncias sin recibir respuesta alguna. Señalaron que, a pesar de múltiples señalamientos contra la Fuerza Civil en distintas regiones del estado, las autoridades estatales no han aplicado medidas para frenar estos abusos.
Entre los testimonios más graves se encuentra el de Daniel Hernández Garza, marmolista del panteón municipal, quien denunció que el pasado 3 de agosto oficiales de Fuerza Civil lo despojaron de 14 mil pesos, producto de su trabajo, además de golpearlo durante una detención irregular. “Me acusaron de tirar algo por la ventana de mi camioneta. Me golpearon en la cabeza y en el pecho, me robaron mi dinero y todavía me torturaron”, relató.
Otro vecino, José Martín Valdés González, de 22 años, narró haber sido interceptado en el crucero al entronque a Colombia mientras pedía raid para dirigirse a su trabajo en Nuevo Laredo. “Me acusaron de ser halcón, me golpearon en la cabeza y el pecho. Después de cuarenta minutos me dejaron ir, pero me advirtieron que podían desaparecerme”, denunció.
De igual forma, Apolonio Sánchez Morales, cuidador de un rancho en la carretera a Salinillas, acusó a tres unidades de Fuerza Civil de irrumpir en el predio y agredirlo físicamente, acusándolo falsamente de ocultar droga. “Me amenazaron con detenerme y llevarme por trabajar para el crimen organizado. Solo porque estaba mi esposa se fueron, pero nos dijeron que si denunciábamos iban a regresar por nosotros”, explicó.
El Comité de Derechos Humanos de Nuevo Laredo, presidido por Raymundo Ramos Vázquez, respaldó a los habitantes y envió un oficio formal al gobernador Samuel García Sepúlveda, al secretario de Seguridad Pública de Nuevo León Gerardo Escamilla Vargas, al alcalde Juan Manuel Morton González y a la presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos, Susana Méndez Arellano, para exigir una investigación inmediata.
“Estamos ante un patrón de abusos sistemáticos cometidos por Fuerza Civil en Anáhuac. Estos testimonios revelan no casos aislados, sino una política de intimidación contra ciudadanos trabajadores y de condición humilde”, declaró Raymundo Ramos.
Los manifestantes hicieron un llamado directo a la presidenta de México, Claudia Sheinbaum Pardo, para que intervenga de manera urgente en el municipio de Anáhuac, enviando instancias federales que garanticen el respeto a los derechos humanos.
“Confiamos en que la presidenta Claudia Sheinbaum escuche la voz de este pueblo y detenga la represión que estamos viviendo”, expresó una de las víctimas durante la protesta.
Los habitantes advirtieron que, de no recibir respuesta, continuarán con nuevas movilizaciones y acudirán a organismos internacionales como la ONU y Amnistía Internacional para denunciar lo que consideran un abuso sistemático del Estado contra la población civil.