El gobierno del presidente Donald Trump anunció este martes la rescisión de 22 contratos federales para vacunas basadas en ARN mensajero (ARNm) y cuestionó la seguridad de esa tecnología, a la que se le atribuye haber ayudado a poner fin a la pandemia de covid-19, salvando millones de vidas.
El anuncio lo hizo el secretario de salud, Robert Kennedy Jr., al marcar su más reciente esfuerzo por llevar el escepticismo sobre las vacunas al núcleo de las políticas del gobierno estadunidense.
"Revisamos la ciencia, escuchamos a los expertos y actuamos", expresó Kennedy Jr. en un comunicado.
La Autoridad de Investigación y Desarrollo Biomédico Avanzado, del Departamento de Salud, explicó que esa financiación se destinará a "plataformas de vacunas más seguras y amplias que mantengan su eficacia incluso con las mutaciones del virus".
Los cambios afectan a la vacuna de ARNm contra la gripe aviar de la empresa biotecnológica Moderna, así como varias solicitudes previas de adjudicación de los gigantes farmacéuticos Pfizer y Sanofi. Los proyectos perjudicados ascienden a casi 500 millones de dólares, de acuerdo con el Departamento de Salud y Servicios Humanos.
“No creo haber visto una decisión de salud pública más peligrosa en mis 50 años en el negocio”, declaró Mike Osterholm, experto en enfermedades infecciosas y preparación para pandemias de la Universidad de Minnesota.
Algunos proyectos en fase avanzada no serán desfinanciados para preservar la inversión previa de los contribuyentes.