Opinión
Ver día anteriorMartes 9 de junio de 2020Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
Negocios y empresas

El difícil retorno

E

ste mes comenzó el regreso a la normalidad y más que generar certidumbre parece el retorno de los soldados heridos y cansados de una prolongada guerra. El recuento de los daños es muy alto, ya que la pandemia prácticamente paralizó la actividad productiva con la pérdida de más de 10 millones de empleos en un periodo muy corto.

Ahora que reinician algunas actividades básicas se aprecia que no será posible alcanzar los niveles de producción ni de empleo en el corto plazo, sino que la recuperación será lenta y difícil a lo largo de varios años.

Las actividades productivas no podrán operar al nivel anterior a la pandemia, debido a que tienen que proteger a trabajadores y consumidores. Si antes se laboraba codo a codo, ahora se mantendrá una prudente distancia, lo cual implica trabajar a 30 o 50 por ciento de la capacidad, dependiendo de cada actividad concreta. Un hotel, por ejemplo, reiniciará sus servicios con 30 por ciento máximo de ocupación; los restaurantes dejarán vacías mesas intermedias entre los comensales; los centros comerciales tendrán regulaciones para evitar aglomeraciones, como ya sucede con los supermercados; en el caso de cines y teatros, se reducirá el nivel de aforo cuando comiencen a funcionar y los conciertos masivos se espera que reinicien actividades con público hasta el año próximo.

Además de lo anterior, las reglas de operación, de salud y de higiene en oficinas públicas y privadas y en cualquier espacio social también se volverán más estrictas, lo cual es para bien de la población, pero traerán como consecuencia el aumento de los costos de operación, por lo que muchos bienes y servicios subirán de precio al consumidor final.

Por otro lado, todos aquellos que se quedaron sin empleo ahora cuentan con menores recursos para la adquisición de todo tipo de bienes y servicios y no lo recuperarán pronto, y los que tienen ahorros los cuidarán más que nunca, lo cual limitará el consumo y traerá como consecuencia que la economía retorne lentamente al círculo virtuoso de crecimiento y bienestar.

El retorno a la normalidad será lento, por lo que el gobierno y la sociedad tendremos que adaptarnos a un nuevo estilo de vida, más mesurado y con menos bienes y servicios a nuestra disposición a lo largo de esta década.