Economía
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Advierten analistas sobre el costo de cancelar Texcoco
 
Periódico La Jornada
Jueves 18 de octubre de 2018, p. 26

Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico y Financiero de Banco Base consideró que en caso de que se determine cancelar la construcción del Nuevo Aeropuerto Internacional de México (NAIM), se enfrentarían riesgos financieros y reputacionales.

En conferencia de prensa, para presentar las expectativas económicas para México y el mundo, la especialista advirtió que ya se observa es un incremento en la tasa de interés del bono por 3 mil millones de dólares a un plazo de 30 años que se emitió para su financiamiento.

Aunque dicen que lo pueden seguir pagando, pese a que no se construya el nuevo aeropuerto, el hecho de que siga subiendo la tasa del bono implica que los inversionistas en el mercado secundario están vendiendo porque está bajando su precio.

Es un castigo porque están soltando el bono y esto puede irse al resto del mercado mexicano, es decir, la Bolsa Mexicana de Valores (BMV) y generar minusvalías o perdidas a los portafolios, como efecto de cautela.

La cancelación de la nueva terminal aérea podría poner en tela de juicio a la credibilidad de la siguiente administración sobre sí le va a seguir hablando a los votantes o sí realmente ya se va a gobernar con lo que se requiere.

De acuerdo al análisis técnico, hasta ahora se han invertido 100 mil millones de pesos, distribuidos en 60 mil millones en las obras realizadas y 40 mil millones en gasto no recuperables de contratos firmados.

Se prevé un incremento en la posibilidad de un incumplimiento en el pago para los bonos emitidos para financiar el proyecto en 2016 y 2017. Sin embargo, aclaró que a la fecha la calificadora Standard & Poor’s ha dicho que la operación del actual aeropuerto genera los flujos suficientes para pagar.

Siller también señaló que la cancelación representaría una pérdida de confianza en la nueva administración, lo que tendría un impacto negativo en los mercados financieros locales, pero reconoció que no afectaría el ánimo de los inversionistas para financiar el Tren Maya.