Opinión
Ver día anteriorMiércoles 6 de mayo de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
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Dinero

Obama no cerrará escuelas ni comercios

Calderón da por terminada la crisis

Forbes: los 10 países que hay que evitar

A

ntenoche Felipe Calderón por decreto televisivo dio por terminada la epidemia que fue motivo de una declaratoria de estado de emergencia justo al terminar la visita del presidente Obama a México. ¿Qué sucedió? Nos ha dejado con una sensación de confusión, desconcierto, una buena dosis de desconfianza. Sin duda existe el virus, lamentablemente murieron numerosas personas y otras enfermaron, pero fallecimientos y enfermedades podrían atribuirse no a la peligrosidad del virus, sino a las carencias de los hospitales del gobierno. Muchos murieron irónicamente en el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, institución que padece falta de recursos crónica. Pero ¿fue necesario cerrar escuelas, restaurantes, comercios, oficinas de gobierno? Los bancos se aprovecharon para extender el horario a sus empleados sin la debida compensación. Lo raro es que el cierre del sector comercial sólo afectó al Distrito Federal, no al resto del país. Más prudente, Obama anunció ayer –por conducto de su secretaria de Salud, Kathleen Sebelius– que no cerrará escuelas. Y tampoco empresas, sería una locura dada la crítica situación económica. Sólo 700 dejaron de trabajar entre muchos millares. Eso no obstante que se anunció el deceso de otra persona de ascendencia mexicana en el condado de Cameron, Texas. La primera víctima –un bebé mexicano– fue reportada en Brownsville, ciudad que pertenece al mismo condado. En aval de su compañera de gabinete, la secretaria de Seguridad Interior, Janet Napolitano, declaró que los epidemiólogos están viendo ahora que la severidad del virus no es de temer. Sólo ha infectado a 1,080 personas… y la población es de poco más de 6 mil millones de terrícolas. Eso no puede llamarse epidemia. ¿Entonces qué pasó en México?

Lo que sigue

En los siguientes días veremos el segundo capítulo de esta desafortunada serie, cuando el PAN lance en grande una campaña de propaganda con miras al 5 de julio, cuyo argumento será, ¿qué creen?, la epidemia y llevará como protagonista principal al salvador de México y casi casi de la humanidad, Felipe Calderón. Hay personas que sospechan que el problema sanitario fue magnificado con fines electorales. Hasta antes de que el virus hiciera su irrupción en los medios de comunicación, las encuestas indicaban que el Partido Acción Nacional iba detrás del PRI en las preferencias de los votantes. ¡Vaya!, hasta el menguado PRD había ganado un par de puntos.

Los 10 países vedados

Existe un saldo penoso: aparte de las fricciones que el gobierno mexicano creó con los de otros países, el efecto para la economía es devastador. Agustín Carstens anunció ayer ooootro plan de rescate, cuando todavía empresas y trabajadores continúan esperando que se materialice el anterior. Y de pilón la revista Forbes –la que dijo que México es un Estado fallido– lo incluyó en su lista de los 10 países que recomienda evitar a los hombres de negocios. De modo que ahí estamos junto a Pakistán.

[email protected] Populi

Asunto: las orejas del ratón

Enrique: poco a poco se van viendo los motivos (o al menos alguno de ellos) de la farsa de la epidemia. La publicidad del PAN invita a votar a su favor para que apoyemos al presidente. Mediante estas asociaciones de ideas pretenden evitar el derrumbe electoral que se les avecina. El secretario de Salud no pudo eludir la tentación de introducir la frase que los identifica. En la conferencia que dio una de estas mañanas dijo para vivir mejor. Ya ni la burla perdonan.

Eduardo Sainoz/Distrito Federal

R: Tienen a su favor la desmemoria colectiva. Prepárate a presenciar el fervor cuando se reabra el estadio Azteca.

Asunto: los médicos

Ante las réplicas al correo electrónico que me hiciste el favor de publicar, me gustaría aclarar lo siguiente:

1. Todas las instituciones académicas del país, y sobre todo las escuelas y facultades de medicina, públicas y privadas, me merecen un profundo respeto y admiración por su labor diaria en la educación médica y en la formación de recursos humanos para la atención de la salud de todos los mexicanos. Todos los médicos que cursamos una carrera dentro de la UNAM y en planes incorporados a ella, tanto de pregrado como de posgrado, le guardamos además gratitud, amor y el mismo inmenso orgullo, que tú expresas.

2. La discusión de haber retirado o no a los médicos internos de pregrado creo que no es el punto medular de nuestra comunicación, ya que como bien me has hecho notar, ya se dio la instrucción para que regresen a los hospitales.

3. Agradezco las opiniones vertidas por el doctor Juan Manuel Camacho Salgado, con quien comparto mayoritariamente su opinión. La mía es que un médico interno no debe ser responsable de la atención de enfermos sin la supervisión necesaria e indispensable de sus superiores, su única responsabilidad es el aprendizaje. El hecho de que suceda, como también lo externa el ingeniero Rubén Ruiz Roldán, y lo sabemos muchos de los médicos con práctica hospitalaria, tanto institucional como privada, no exime de que exijamos lo contrario.

4. En la comunicación lamentaba la forma en que habías calificado a los médicos internos de las escuelas de medicina de las universidades Anáhuac y La Salle, como pirrurris, siendo que no únicamente estas escuelas privadas habían atendido la indicación de suspensión de labores, sino otras más.

En lo que creo todos debemos intentar estar de acuerdo es en el respeto y la tolerancia a las opiniones vertidas, como tú diariamente lo ejerces en tu columna y en especial en La Jornada, ya que diferenciar a la población de acuerdo a sus escuelas de origen, condición económica o cualquier otra categoría, es dividir a los mexicanos y distanciar más el sueño de hacer de nuestro país un lugar más equitativo.

Dr. Héctor Martínez Saíd/Distrito Federal

R: Estimado doctor: la mayoría quisiéramos que México fuera un país sin desigualdades. Una minoría las impone.