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De la otra ciudad

Familia compite con adornos chinos de plástico

Fabricación de esferas, actividad que va más allá de la época navideña

Talento y dedicación nutren su catálogo de diseños y colores

Foto
▲ En la cooperativa JJL Esferas Navideñas la familia de Josefina Aguilar y Javier García se dedica desde hace 17 años a fabricar estos productos para todo tipo de ocasión, no sólo la época navideña, en el negocio ubicado en la alcaldía Tláhuac, en la capital.Foto Cristina Rodríguez
 
Periódico La Jornada
Domingo 20 de noviembre de 2022, p. 29

Josefina Aguilar Rico nació con las letanías de las posadas y las luces del árbol de Navidad un 17 de diciembre, y desde igual número de años se dedica con su familia a la producción artesanal de esferas.

Su empresa, en la calle Alcestis de la colonia Agrícola Metropolitana, en Tláhuac, sobrevivió hace ocho años a la irrupción en el mercado nacional de los artículos de plástico de origen asiático que hicieron quebrar talleres familiares como el suyo que hacían ese producto con la técnica artesanal del vidrio soplado.

Hoy fabrica entre 300 y 500 esferas al día, tiene más de 50 diseños y 20 tonalidades diferentes, elabora adornos personalizados para empresas, celebraciones y personas que se los encargan, por lo que vende en una docena de entidades del país y uno de sus clientes las coloca en Florida, Estados Unidos.

De su fecha de nacimiento, el día de la segunda posada, y una familia apegada a las tradiciones navideñas proviene su fascinación por todo lo relacionado con esa festividad.

En 2005 trabajaba en una empresa farmacéutica –hizo la licenciatura en ingeniería bioquímica industrial– cuando propuso a su esposo Javier García empezar un negocio de esferas, se puso a investigar y a visitar talleres para ver cómo se hacían; recuerda que el primero estaba en Santa María Aztahuacán, Iztapalapa, pero ya no existe.

Juntaron sus capitales, 50 mil pesos, que invirtieron en instalar el soplete de gas y aire, la boquilla, una mesa de decoración, vidrio, lacas, pigmentos, solventes, pinceles, casquillos, alambre y empaques. Aunque en sus primeros globeos sacaba esferas con apariencia de huevo, perseveró hasta darles la forma correcta.

Al siguiente año se constituyeron como la cooperativa familiar JJL Esferas Navideñas, en la que participan, además, sus hijos Javier y Guadalupe, así como Salvador Robles, un sobrino.

Explica que el proceso de confección consta de varios pasos: globeo, metalizado (que da la apariencia de espejo), pintado, decorado, encasquillado y empaquetado.

Para hacerlas usa tubos de vidrio de diferentes diámetros, según el tamaño deseado, desde el cero –como una canica de 25 milímetros–, la del 3, que es la más común para decorar el árbol navideño con la dimensión de una manzana, hasta la de 12 a 15 centímetros, como un melón.

Aunque su pericia frente al soplete de gas y aire para llevar a fusión su aparato y expeler por la caña que forma al extremo opuesto del corte lo hace parecer sencillo (de un tubo de 1.60 de largo saca hasta 38 esferas en 25 minutos), se requiere habilidad, precisión y sobre todo concentración: una quemadura es de tercer grado, la piel se queda pegada al tubo.

Su esposo se encarga de pintar por inmersión las esferas metalizadas y cinco de nueve personas que emplea continúan el acabado de un lote personalizado para una empresa refresquera: Evelin coloca el logotipo, Mariana decora, Jéssica hace el encasquillado y Patricia empaca.

Este mes recibieron recursos del Programa para el Fortalecimiento de Empresas Sociales de la Secretaría del Trabajo y Fomento al Empleo que invertirán en la compra de máquinas para corte y grabado de madera mdf por láser, con la finalidad de elaborar ellos mismos figuras y estructuras de adornos de mesa que actualmente adquieren con un proveedor.

La temporada navideña empieza con el Adviento, a finales de noviembre y los primeros días de diciembre, y no pasa del 6 de enero del año siguiente, pero el trabajo en el taller es todo el año. Pasada la festividad elaboran productos para el 14 de febrero y preparan una exposición de esferas por la primera o segunda semana de marzo en el área de exhibición a la que invitan a sus clientes para después empezar a sacar pedidos que comenzarán a entregar en junio.

Crear e idear nuevos diseños es lo que más le encanta de este oficio a Josefina, y en unos años aspira a exportar directamente a Estados Unidos y otros países como Cuba y Colombia, de donde ya los han contactado.