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Encarcelan y despojan a familia por pertenecer al CNI de Chiapas
Corresponsal
Periódico La Jornada
Sábado 29 de agosto de 2020, p. 25

San Cristóbal De Las Casas, Chis., La coordinación del Congreso Nacional Indígena (CNI)-Concejo Indígena de Gobierno (CIG), denunció que autoridades y pobladores del ejido Peña Limonar, municipio de Ocosingo, han encarcelado, reprimido y despojado de sus bienes a una familia por pertenecer a esa agrupación.

En un documento difundido en su página de Internet, agregó que como CNI no permitiremos más atropellos contra ningún compañero o compañera de nuestra organización, al tiempo que hizo un llamado a la solidaridad y apoyo con nuestras hermanas y hermanos del CNI de Chiapas y del país que han estado siendo hostigados por defender su territorio.

Miguel Espinoza Gómez, originario de la Ranchería Nueva Jerusalén, perteneciente al ejido Peña Limonar, Ocosingo, explicó que el 5 de abril de 2008, Miguel Espinoza Gutiérrez le traspasó en una asamblea general de ejidatarios los derechos agrarios (folio 3078221), lo que quedó plasmado en un acta.

Agregó que después su padre falleció de un paro cardiaco y años después comenzaron los problemas con mis hermanos Antonio Espinoza Gómez II; con sus hijos Simón Pedro Espinoza Gutiérrez, José y Miguel Espinoza Gutiérrez; José Espinoza Gómez, e hijos de mi hermano Manuel Espinoza Gómez, de nombres Miguel Espinoza Pérez, Manuel Espinoza Pérez y José Espinoza Pérez.

Señaló que el 13 de abril de 2016, al llegar a su parcela con su esposa Pascuala Pérez Gutiérrez y sus hijos Jairo Espinoza Pérez y Eva Espinoza Pérez, sus hermanos José Espinoza Gómez y Manuel Espinoza Gómez, además de sus hijos, ya estaban en mi parcela causando daños, ya que cortaron mi maizal y varias plantas de plátanos.

Aseguró que el 29 octubre de 2016, su hermano Antonio, con las autoridades del ejido Peña Limonar y policías rurales, llegaron a su cafetal. Añadió que después empezaron a sembrar postes de madera con alambres de púa, y ese día despojaron más de la mitad de mi cafetal, por órdenes de las autoridades ejidales, que le dieron la razón a mi hermano Antonio, sin que me hayan enviado invitación alguna para arreglar algún problema, lo que es injusto.