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Estrellas pop, reconocidas en el mundo y que llenan estadios sólo por su personalidad, resultan terribles actores

Janelle Monae y Harry Styles han logrado éxito en los dos campos

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▲ En las imágenes, la cantante y productora estadunidense, en un fotograma de Moonlight y en uno de sus espectáculos musicales.Foto Afp
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▲ En las imágenes, el cantautor británico en una escena de Dunkerque y en una de sus actuaciones.Foto Afp
 
Periódico La Jornada
Lunes 8 de junio de 2020, p. a10

En 2017, Harry Styles fue a la guerra. Pero sin importar cuánto se esforzó, o qué tan impresionantes eran los efectos especiales a su alrededor, el cantante británico siguió siendo un factor excepcional en Dunkerque, la película de Christopher Nolan.

En su papel de soldado de la Segunda Guerra Mundial era melancólico y heroico, e irrefutablemente Harry Styles, publicó el británico The Independent.

En tanto han existido las estrellas pop, ha habido las que secretamente quieren actuar. Aun así sólo pocos lo han logrado. Es una paradoja fascinante: exitosa estrella pop, terrible actor.

Madonna es su mayor ejemplo. Una estrella que fácilmente se adapta a vestuarios y arcos emocionales en los videos musicales, pero que, en la pantalla grande, es tan tiesa como una tabla.

Beyoncé tampoco se ha destacado en las películas. En Dreamgirls, de 2006, ampliamente considerada su mejor actuación, la ganadora del Grammy parece estar analizando cada acción y diálogo.

Enigma funk

Quien ha navegado ambos mundos exitosamente es Janelle Monae. Un enigma funk que al estilo de Prince ha pasado la mayor parte de los cuatro años pasados tanto en sets de películas como en estudios de grabación, con los críticos reconociéndola por sus papeles en Moonlight y Harriet.

Esta semana Monae hace su debut en televisión remplazando a Julia Roberts como la estrella de la serie de Amazon Homecoming. Que nadie haya considerado que su lanzamiento es extraño es un testimonio de la facilidad con que ha hecho la transición de un lado a otro.

La presencia de las estrellas pop en la actuación distrae. Luchamos por encajar la gran fama del músico con personajes pequeños. Es como mirar el paisaje de un océano a través de un pequeño visor. Los actores que, dedicados tiempo completo pueden ser tan famosos como Britney o 50 Cent, pero por la naturaleza de su profesión entendemos que encarnen a alguien más. Las estrellas pop son estrellas pop. Son seres mundialmente reconocidos que llenan estadios basados sólo en su personalidad.

A veces no es tanto la persona, sino la película en que son contratados. Lady Gaga era terriblemente plana como una vampiresa de cien años en American Horror Story, pero fue postulada al Óscar por su actuación natural y conmovedora en Nace una estrella.

Una posible razón por la que Monae nunca ha sido atacada como actriz es que ella usa las mismas herramientas en ambos campos. Como estrella pop, es toda personaje y narrativa. Crea mitologías ficticias en su música, y los complementa con alteregos y universos paralelos. Su primer disco fue contado desde la perspectiva de una androide llamada Cindi Mayweather.

Metrópolis distópica

Su álbum más reciente, Dirty Computer, fue publicado junto a un cortometraje ambientado en una metrópolis distópica del futuro, con Monae protagonizando como la mujer ficticia Jane 57821.

Sólo en su trabajo no musical se presenta como una humana, interpretando a la compasiva novia de Mahershala Ali en Moonlight, o a la ingeniera aeroespacial Mary Jackson en Hidden Figures.

Como actriz, Monae parece estar siguiendo los pasos de David Bowie. Su gusto por adoptar personajes como Ziggy Stardust le han sido útiles en su trabajo en la actuación. Con Bowie demostrando ser verosímil al interpretar a un alien en The Man Who Fell to Earth, y como un rey duende en Labyrinth.

También está Björk, quien mereció un Globo de Oro por Bailando en la oscuridad, y Cher, discutiblemente la mejor estrella pop que se ha convertido en actriz. Una mujer que siempre ha sido una camaleona en su música, parte holograma, parte extraterrestre, nunca ha sido inverosímil interpretando personajes en pantalla. En cintas tan diversas como Silkwood, Mask y Moonstruck, por la cual ganó un Óscar, ella ha pasado de rica a pobre, de introvertida a extrovertida. 

Mientras que siempre habrá excepciones a la regla, las mejores estrellas pop que se han convertido en actores tienden a ser distintos de por sí. Cuando un cantante pop es admirado por su aparente normalidad o destaca en los programas de talentos que diluyen la individualidad, a menudo luchan. ¿Una estrella pop que interpreta a alguien igual de normal? Nunca podríamos creerlo.