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El confinamiento de la gente acabaría con comerciantes

Claman a los ciudadanos para que salgan a comprar

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u Puestos de artículos diversos no comestibles son los que lucen vacíos en los mercados.Foto Yazmín Ortega Cortés
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s Los clásicos antojitos que se venden en los tianguis son poco frecuentados en estos días.Foto Yazmín Ortega Cortés
 
Periódico La Jornada
Domingo 29 de marzo de 2020, p. 24

Para los encargados de puestos de tacos, tortas, frutas, hot dogs, tamales, barbacoa y hasta fritangas, la venta en la calle se ha puesto muy complicada ante el confinamiento de la gente por temor de salir y contagiarse por Covid-19.

Las ventas han disminuido considerablemente y cada día pierden clientes e ingresos, además de sortear la disposición de algunas autoridades de las alcaldías que los han levantado de la vía pública.

En los tianguis pareciera que la situación es otra, por la presencia de un poco más de gente. Sin embargo, los puestos más socorridos son los de frutas, verduras, pollo y carnes, los demás han corrido la misma suerte de los ambulantes.

Juan Arellano, quien se instala cada fin de semana sobre la acera frente al hospital Adolfo López Mateos del Issste, dice que ni 15 kilos de borrego ha terminado desde que empezó la contingencia por el coronavirus: Traía cada fin de semana dos borregos y me levantaba hasta terminar, ahorita sólo traigo uno chiquito y regreso con carne. Estoy vendiendo menos, mucho menos, comentó el campesino del estado de México.

La situación no es mejor para Iván, que ofrece hot dogs afuera de la estación del Metro Coyoacán, cerca del mediodía de ayer ni siquiera había prendido la parrilla. El negocio no es de él, sólo lo trabaja por un sueldo de 400 pesos diarios.

Está preocupado porque tiene una familia con tres niños pequeños, el mayor de apenas siete años, y le asusta perder su empleo porque su patrón guardó ya dos carritos ante las bajas ventas.

En un día normal se saca una cuenta de 3 mil 500 pesos, pero hay días que apenas si junto los 300, llegar a los mil está bien difícil. Si mi patrón me paga 400, mejor va a guardar el carro porque no le sale, lamenta el joven, quien en esta semana vio cerrar al señor de las quesadillas, también al de los tacos de guisado, las flautas y al de las aguas, jugos y licuados.

Entre tianguistas la poca venta es de alimentos. Jesús, quien expende frutas, dice que hay menos gente: Se van a las tiendas donde la fresa la compran entre 75 y 100 pesos, a pesar de que yo les traigo las de Irapuato a 40 por kilo.

El pollo también sale, comentó don Bernardo, quien atenderá su puesto sin importar la fase de la contingencia que se declare por la pandemia. Para el adulto mayor hay dos opciones: Morimos por el coronavirus o de hambre si no trabajamos.

Sin embargo, los vendedores de campechanas, escobas, cubetas, jergas, dulces o cosméticos sólo ven pasar clientes porque no se paran a ver lo que ofrecen y en consecuencia nadie compra.

Los comerciantes de vía pública hacen un llamado a la gente para que salgan con precaución y busquen sus productos. Comentan que también son abuelos, padres de familia y hermanos que viven al día y a través de eso se alimentan y no pueden estar en cuarentena.

Usen guantes, tapabocas y vengan a comprar lo que necesiten y luego regresen a su casa, imploró Erika, vendedora de carnitas.