Cultura
Ver día anteriorSábado 15 de febrero de 2020Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
El israelí Etgar Keret presentó su libro La penúltima vez que fui hombre bala
 
Periódico La Jornada
Sábado 15 de febrero de 2020, p. 3

Las personas ‘‘en condición de debilidad tienen una posición más próxima a los valores representativos de la humanidad, en contraposición a cuando ocupan una de poder”, sostuvo el escritor israelí Etgar Keret durante la presentación de su libro de relatos, La penúltima vez que fui hombre bala.

El autor ganó el Premio Sapir de Literatura 2019, anunciado hace unos días. Entonces pidió a los organizadores del galardón que su texto fuera traducido al ídish, principalmente oral.

Durante esta charla, el autor explicó que ese idioma ‘‘era hablado por judíos que no pertenecían a ningún país y tenían una especie de posición débil; eran empujados y perseguidos. Esas estructuras espirituales y la forma de contar historias se desvanecieron cuando tuvimos un país. Desde entonces los temas principales fueron el ejército, el territorio y la identidad”.

Keret añadió que el ídish se inventó para ‘‘poder hablar de las cosas cotidianas que nos impactan. Era natural que yo quisiera que mi literatura fuera traducida a este lenguaje oral”.

La obra ganadora del Premio Sapir también es traducida al árabe. El narrador mencionó que hay tantos malentendidos entre su cultura y la de quienes hablan ese idioma que ‘‘tiene mayor trascendencia ser leído por ellos que en cualquier otra cultura del mundo”.

Keret sostuvo que ‘‘la humanidad está vinculada con la debilidad. Las personas que son buenas para vivir, generalmente no se dedican al arte. En cambio, a través de éste, las personas que no somos buenas para vivir tenemos una especie de segunda oportunidad: un espacio para esta especie de confesionario católico artístico donde podemos verternos como somos y tener acceso a una honestidad implacable”.

Relatos breves cargados de ironía: José Gordon

En la presentación de su libro, en un recinto de la colonia Juárez, Keret fue entrevistado por el ensayista, narrador y periodista José Gordon, quien reseñaba el volumen y le preguntaba puntos específicos.

Además, Marina de Tavira y Pedro de Tavira leyeron cuatro cuentos incluidos en el libro, ante unos 300 asistentes.

Gordon apuntó que ‘‘en la literatura no estamos hablando de un territorio físico, sino de ideas y sentimientos. George Steiner pensaba que la gran capacidad de una cultura era que pudiera vivir en el lugar de las ideas. Uno de los primeros textos de Etgar hace que nos liberemos de nuestros territorios de poder, de ejércitos, de naciones, para comunicarnos en otro nivel.

‘‘Más que identificado con la gran tradición literaria israelí, Keret está identificado con la de Bashevis Singer: relatos breves, cargados de ironía y de una visión del mundo crítica, pero también llena de compasión”, añadió el periodista.

La creación de Keret ‘‘puede tener que ver con los temores del autor, también con los de todos los lectores, además de las esperanzas, pesadillas y sueños que construimos en nuestra vulnerabilidad y que nos permite vivir en el territorio libre de la literatura, que no tiene espacio físico, sino esta capacidad de tocarnos gracias a que las ideas, el corazón y la compasión circulan”, concluyó Gordon.