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Ayer se clausuró la muestra en la Fundación Sebastián con poemas inéditos y blues

En Poiesis, Olivia González fusiona el amor a la pintura y su abandono a la literatura

Enriquece la tradición que iniciaron los artistas de la Ruptura, dijo el poeta Sergio Mondragón

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En la imagen, Coral Revueltas, José Vicente Anaya, Olivia González Zamarrón, Roger von Guten y Sergio Mondragón en la clausura de la exposiciónFoto José Antonio López
 
Periódico La Jornada
Lunes 10 de febrero de 2014, p. 9

La clausura de la exposición Poiesis, de la artista Olivia González Zamarrón, que se realizó este sábado, convocó a poetas y pintores en la galería de la Fundación Sebastián, para dialogar sobre la poesía, las imágenes, los colores y cómo el arte influye en nuestra cambiante realidad.

González Zamarrón, egresada de la Escuela Nacional de Pintura, Escultura y Grabado, La Esmeralda, organizó este encuentro para compartir con el público algunos poemas inéditos, como Origen, dedicado a su madre, y Gráfico de lágrimas.

Conformada por más de 25 cuadros de diferentes formatos, Poiesis es el resultado de la fusión del amor por la pintura y el deseo de dejarse llevar por la literatura de la artista. Las dos expresiones son una sola en sus cuadros.

Para el poeta Sergio Mondragón, la exposición de González puede ser contemplada como itinerario de un viaje hacia adentro, pero también hacia afuera, hacia lo alto; por eso las escenas vistas desde esa perspectiva que ponen de manifiesto el caos del mundo, la ignorancia, la destrucción, la sangre que se derrama, pero también la grandeza del ser humano, su orden, su aspiración a la liberación.

Consideró que las palabras ser y estar, sufrimiento, expiación, viaje, reconocimiento de una zona del mundo interior, llegan al espectador cuando se observan las obras de la artista. Puede sentirse el equilibrio perfecto de las razones y las proporciones que rigen el mundo del arte y de la dirección que toman las cosas humanas, esfuerzo, liberación.

Mondragón sostuvo que González Zamarrón continúa, profundiza y enriquece la tradición que iniciaron los artistas de la Ruptura, movimiento que se dio en poesía y prosa, al mismo tiempo que en la pintura. “La tradición de la Ruptura dividió y unió al mismo tiempo al arte y la literatura del siglo XX en dos mitades antagónicas, pero complementarias, como el yin y el yang.

La poesía de González está plasmada en la veracidad, ferocidad de sus colores y delicadeza de sus trazos y fuerza de su violencia, características que hace convivir en sus cuadros.

El artista Roger Von Gunten, quien ha defendido la inclinación a la poesía de la artista, en su intervención indicó que la naturaleza es tan íntima que no puede ser realmente escrita; para ello se necesita contemplarla y asimilarla.

Sin embargo, reconoció que la poesía presenta una imagen y transmite a través de su forma un estímulo a la imaginación. Olivia tiene la cualidad de ponerse en ambos niveles de la poesía y la palabra, y de los elementos visuales con una vertiginosa versatilidad. Usa no tanto las palabras como las letras en su forma.

En el cierre de la muestra también participaron el poeta y ensayista José Vicente Anaya, el crítico de arte y poeta Miguel Ángel Muñoz Palos y las artistas visuales Coral Revueltas y Patricia Henríquez. Asimismo, Rodrigo Ayala leyó un texto del crítico y filósofo Jorge Juanes, mientras Isela González compartió el texto que envió el periodista José Ángel Reyna Cepeda.

Con blues en vivo a cargo de los músicos Himber Ocampo, Jorge García Ledesma y Antonio Giner, el público recorrió las salas de la exposición y apreció la poesía de Olivia González plasmada en sus obras.