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Santillana adquirió los derechos para publicar toda la obra de la escritora, anuncian

Laura Esquivel: México cambiará sólo con pequeñas revoluciones en las personas

Ojalá logremos que la izquierda llegue al poder, pero eso no es suficiente, afirma

Es la única autora mexicana viva que ha sido traducida a 36 idiomas, informa la editora Laura Lara

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Aplaudo a los jóvenes por renovar la esperanza y porque ya no se les puede engañar con imágenes manipuladas, dijo Laura EsquivelFoto Roberto García Ortiz
 
Periódico La Jornada
Viernes 22 de junio de 2012, p. 5

El cambio que requiere el país no se va a lograr sólo con un nuevo gobierno, no basta con que llegue la izquierda si las personas no son capaces de pequeñas revoluciones en sus vidas, señaló la escritora Laura Esquivel (DF, 1950), durante la rueda de prensa donde se anunció que los derechos de publicación de toda su obra fueron adquiridos por el Grupo Santillana.

Respecto del movimiento político social juvenil surgido en el país en fecha reciente, la autora de Como agua para chocolate agregó que los muchachos han renovado la esperanza al saber que ellos están claros, que ya no se les puede engañar con imágenes manipuladas, que van más allá de celebrarse. Me quito el sombrero y los aplaudo.

Reditan La ley del amor

Laura Esquivel fue la madrina en 2006 del entonces naciente sello Suma de Letras, con su novela Malinche, la cual se editó después en otros formatos. Por ejemplo, fue el primer libro acuático en el país (con páginas que se pueden mojar sin maltratarse).

Ella es, además, la única escritora mexicana viva que ha sido traducida a 36 idiomas en poco más de 60 países, afirmó la editora Laura Lara, quien detalló que en abril Suma de Letras publicó Como agua para chocolate, obra que lleva vendidos, desde su aparición en 1989, más de 7 millones de ejemplares en el mundo.

Además, en mayo fue publicada Tan veloz como el deseo (2001), en la nueva Biblioteca Laura Esquivel de Punto de Lectura, y en estos días se reditará La ley del amor, la primera novela multimedia de un autor nacional, en la que se integra un cómic y la música como parte de la narración. Es muy probable que esta obra se lleve a un formato digital, pues, adelantándose a su época, escrita en 1995, parece que fue concebida para los dispositivos electrónico de hoy.

En octubre, Grupo Santillana publicará el ensayo El libro de las emociones (2000) y en noviembre Íntimas suculencias (1998). Será durante el verano que Esquivel lance su siguiente libro inédito y a finales de año una nueva novela.

“Estoy escribiendo La nueva historia o cómo dejar de ser víctima en doce sesiones, manual basado en un taller de dramaturgia que impartí durante un programa de cultura que implementamos en la delegación Coyoacán, con la intención de lograr transformar a las personas a través del arte.

“Ojalá que en estas elecciones logremos que la izquierda llegue al poder, pero no basta con eso. Si las personas no han logrado transformarse para este momento, no va a haber manera de que algo diferente suceda, lo hemos visto en la historia.

Si todos fuéramos capaces de hacer pequeñas revoluciones a nivel personal lograríamos crear seres humanos distintos. Los jóvenes que estamos viendo hoy salen de familias conscientes de que los educaron de otra manera. Hacia allá tenemos que ir.

Por tomar nuestro destino

“No se acaba la violencia con el Ejército en las calles –prosiguió Esquivel–; no se acaba la corrupción con nuevas leyes o medidas más severas para castigar. El cambio parte de tener una conciencia diferente que necesitamos descubrir: ¿quiénes somos en realidad?, ¿por qué hemos repetido historias engorrosas, personales, familiares, nacionales y mundiales?, ¿por qué permitimos que estén al frente del gobierno personas que sabemos que nos van a traicionar y robar?

En el manual propongo utilizar la dramaturgia personal para transformarnos y actuar de una manera diferente, visualizar y concretar un mundo diferente. No esperar a que las cosas cambien afuera para poder ser felices. Porque no estamos atomizados, formamos parte de una sociedad, pero podemos dejar de ser solamente víctimas, podemos convertirnos en creadores y tomar nuestro destino, el de nuestra familia y el de la nación en nuestras manos. Ese es el gran poder que tenemos.

La escritora informó que la versión para teatro musical de Como agua para chocolate estará lista en 2013, dirigida por Anne Shapiro, para ser presentada en Broadway.