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Luego de inaugurar un hospital en Campeche regresó a Los Pinos para ver futbol

Fue un momento muy intenso, dijo Calderón tras el incidente aéreo
Enviada
Periódico La Jornada
Jueves 10 de septiembre de 2009, p. 10

Campeche, Camp., 9 de septiembre. A menos de una hora de que se retomara el control de la nave de Aeroméxico, el presidente Felipe Calderón irrumpió sonriendo en el avión presidencial para afirmar que vivió un momento muy intenso y extendió felicitaciones tanto a su gabinete de seguridad como a la Policía Federal.

Aunque la crisis ocurrió muy cerca del hangar presidencial donde Calderón abordó la aeronave para viajar a Campeche, los planes nunca se modificaron. Después de las dos de la tarde y mientras los pasajeros seguían retenidos, los funcionarios de Comunicación Social de la Presidencia de la República advertían a la prensa que el mandatario se encontraba en Los Pinos y que la visita a la entidad del sureste seguía en pie.

En tanto, en el hangar y a unos metros del avión donde viajaría el mandatario, llegaron camiones y aterrizaron tres helicópteros con decenas de elementos que corrieron hacia la terminal aérea. Del más grande, artillado, sólo descendieron dos personas.

Cerca de las tres y media de la tarde, cuando ya se había difundido la noticia de la retoma del control en el avión, Calderón llegó al hangar en un helicóptero y finalmente se emprendió vuelo con un retraso de 45 minutos.

Como pocas veces el Presidente se trasladó a la parte trasera del avión, donde van los reporteros, y si bien aclaró que pretendía hacer un comentario nada más, respondió varias preguntas de la prensa.

Al calificar el momento vivido dijo que fue muy intenso. Refirió: Yo supe cuando el avión todavía estaba en vuelo a la altura de Veracruz más o menos y bueno, no quisiera entrar en detalles, pero la idea, la prioridad, era hacer aterrizar el avión.

Indicó que participó en la reunión del gabinete de seguridad, realizada en la Secretaría de Gobernación, por medio de una teleconferencia y luego detalló: Afortunadamente logramos captar la información de que los pilotos tenían el control de la cabina. Para nosotros era un elemento clave. Tomamos la información que podíamos, de que no se veía armas de manera visible (sic). Estábamos tomando también información de los pasajeros, del abordaje en Cancún mismo, del equipaje.

Definió este como un momento de prueba para todos y aprovechó para felicitar al gabinete de seguridad y a las fuerzas armadas, porque las cosas salieron bien y se apegaron al protocolo, gracias a la preparación que tienen para enfrentar situaciones de emergencia con equipos de reacción.

–Presidente, ¿se supo cuál era la demanda?

–Todavía no tengo más detalles. Hay muchas versiones pero yo si quisiera que terminaran de realizar el trabajo de investigación que estamos realizando.

Ya en Campeche, durante la inauguración del Hospital General con Especialidades de Campeche, el gobernador priísta Jorge Carlos Hurtado agradeció la presencia del Presidente a pesar de las emergencias y aprovechó para despedirse de él, porque en seis días concluye su mandato.

Calderón inició su discurso ofreciendo disculpas por su retraso y sonriente felicitó de nuevo a sus colaboradores, porque yo sé que puede haber muchos reproches a las acciones de gobierno y pocas veces, es difícil, digamos, que se reconozca la labor. Hubo algunos aplausos del público y también agradeció la valentía de pilotos y sobrecargos del vuelo, ya que informaron de los hechos y contribuyeron a que los pasajeros salieran sanos y salvos.

A unas horas de que envió al Congreso su paquete económico para 2010, el mandatario apenas se refirió al tema y sólo insistió en que propone mayor presupuesto para combatir la pobreza y reforzar el sector salud.

A pesar del ajetreado día, el Presidente regresó a tiempo a la ciudad de México para ver el partido de futbol México-Honduras que siguió durante sus primeros minutos a bordo del avión y luego en la residencia de Los Pinos.