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El encierro, regalo de la pandemia para escribir: Sergio Ramírez

El Premio Cervantes conversó en línea con la periodista Berna González, como parte del programa Autores en Cuarentena

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▲ El autor nicaragüense con la escritora española Berna González Harbour.Foto captura de pantalla
 
Periódico La Jornada
Miércoles 8 de abril de 2020, p. 5

El encierro, la literatura, el futuro de la cultura, las librerías, leer en digital o en papel, la pandemia. El nicaragüense Sergio Ramírez, Premio Cervantes, conversó con la periodista y escritora española Berna González Harbour acerca de lo que significa para el arte el momento que estamos viviendo como parte de las iniciativas que se desarrollan en todo el mundo con las etiquetas #yoleoencasa y #quédateencasa.

Este diálogo es parte del programa Autores en Cuarentena, que puso en marcha el festival Centroamérica Cuenta, fundado hace unos años por Ramírez, colaborador de La Jornada. Se transmiten en la página de Facebook del festival (facebook.com/festivalcac) y puede verse también en su canal de YouTube (el link directo a la primera conversación es https://youtu.be/Cdz9ZpeHyLw).

Acerca de lo que se vive en Nicaragua, el narrador y ensayista señaló que esa nación centroamericana desgraciadamente es un país de dos pisos. Hay gente que aunque quisiera no puede entrar en el encierro. El empleo aquí es inmensamente informal, la gente vive de sus transacciones en la calle, de lo que vende, y esto es lo que hace más débil al país frente a la incidencia de esta pandemia.

Se necesita hacer más frente a la irresponsabilidad oficial de no llamar a la gente a tomar medidas de precaución, sino que la empuja, la lanza a irse a las playas a las vacaciones de Semana Santa. Esto encoge el corazón, porque por las consecuencias para un país tan pobre, con tan pocos medios sanitarios, nos podríamos ver en una verdadera tragedia.

En el confinamiento, explicó, existen dos clases: Los que estamos acostumbrados a los encierros y los que están acostumbrados a estar en la calle y el encierro les molesta más. Soy de los que disfrutan encerrarse a escribir. Sin encierro no hay literatura posible, aunque también existen autores como Jean-Paul Sartre, que escribían en los cafés rodeados del rumor de la gente.

“El encierro, el aislamiento, es absolutamente necesario para escribir. Pero ahora me he dado cuenta de que los escritores volamos con dos alas: una, la del encierro para escribir, y otra, la de los viajes, los congresos, los festivales, la exposición ante el público, que se ha vuelto parte esencial de la escritura y es la parte que siento mutilada, suprimida.

Es paradójico, porque me doy cuenta de que ese tiempo que dedicaba a estar montado en los aviones hoy son horas que este encerramiento por la pandemia me regala para escribir, aun cuando es difícil abstraerse de lo que está pasando fuera.

Hoy Ramírez dedica parte de su tiempo a revisitar su propia biblioteca, relee a Antón Chéjov, y dice: Estoy acostumbrado a leer en papel; hay muchas cosas para leer en digital, pero yo estoy regresando al libro de papel. Mientras más me empuja la civilización al libro electrónico, más me aferro al papel.

Habló del cierre de librerías: imaginarlas con las luces apagadas encoge el corazón; sin embargo, confía en que hay una salida para la cultura en general.

La pandemia “es una crisis muy profunda, nos va a afectar muchísimo, no sé cuánto en el sentido de civilización, de cómo va a ser la cultura en el futuro. Eso es imposible de saber. Me parece que esta pandemia tan brutal va a traer consecuencias, no sólo para los años venideros, sino para futuras generaciones.

“Pero pensando en los mejores términos, ésta es una crisis donde todo queda entero, salvo la gente que no va a sobrevivir. No es como una guerra, en la que se destruye infraestructura, carreteras, puentes, y como nos enseña la cultura, cuando terminan estas grandes tragedias el ser humano se entrega a vivir con renovado brillo.

Hay gran entusiasmo. Eso es el ser humano, ese entusiasmo por la cultura, la literatura, la música, saber que estamos vivos, probarse que están vivos, y eso tiene mucho que ver con la lectura, con la vida de otros seres que no somos nosotros. Me parece que el juego va a comenzar con renovada brillantez.

Por lo pronto, se suspende el festival Centroamérica Cuenta, que se realizaría del 9 al 14 de julio, y se prevé que se pase a fin de año. Lo que sí continúa son los diálogos virtuales. El siguiente es hoy a las 19 horas (hora de Nicaragua, 20 horas Ciudad de México) con la escritora argentina Claudia Piñeiro y el periodista Daniel Domínguez.