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¡Ni una más!
H

ay una crisis de seguridad innegable en el país. El número de asesinatos de 2007 a la fecha alcanza más de 200 mil personas. El feminicidio es un tipo característico de crimen que debe analizarse en lo específico con sus características y variantes en sus distintos espacios sociales y geográficos. Se necesita una política integral para enfrentarlo. Se requiere mucha empatía para ser solidario con las víctimas de esta enorme tragedia que a todos nos afecta.

Para entender. Estefanía Vela realizó un estudio colaborativo que presenta datos y reflexiones sobre el feminicidio. Reproduzco de su página web todo lo que sigue: http://estefaniavelabarba.com/?page_id=685

El estudio. En mayo de 2019 la organización Data Cívica y el Área de Derechos Sexuales y Reproductivos presentamos el informe Claves para entender y prevenir los asesinatos de las mujeres en México. Es un documento basado en un análisis de los Registros de Mortalidad del Inegi, que abarca el periodo que va de 2000 a 2017 (es el último año para el cual se tienen datos). Pretende arrojar luz a distintos patrones que surgen al analizar cómo, cuándo y dónde son asesinadas las mujeres en el país para así poder prevenirlos de mejor manera.

Hallazgos. El 2007 es un parteaguas para los homicidios de las mujeres, como ocurre con los homicidios de los hombres. A partir de 2007 la violencia se dispara y nunca vuelve a los niveles previos a este año. Los homicidios llegan a su tasa más alta de las últimas cuatro décadas en 2017, cuando 5.2 mujeres por cada 100 mil fueron privadas de sus vidas. Estamos hablando de aproximadamente 3 mil 300 mujeres que fueron asesinadas sólo en ese año. La crisis es innegable.

La violencia no es homogénea. Este aumento en la violencia, sin embargo, no ha sido homogéneo. Los incrementos de ésta han afectado, de manera desproporcionada, a mujeres jóvenes (de 20 a 35 años) y han sido desproporcionadamente cometidos en la vía pública y con armas de fuego. El arma de fuego es el instrumento más común con que matan a mujeres en el país. Lo es para todo el periodo de 2000 a 2017. Lo es tanto en casa como en el espacio público. Y es la forma de homicidio que más creció.

El tamaño del cambio. Para dimensionar el tamaño del cambio: entre 2007 y 2017, la tasa de homicidios de hombres con arma de fuego en espacio público se volvió 4.6 veces más grande. En mujeres, cinco veces mayor.

Qué pasó. La pregunta básica es: ¿qué pasó en 2007 en el país? Entre otras cosas, se militarizó la seguridad pública de forma constante e intensa en el país. Viendo los datos, lo que queda claro es que la vida en un país que está militarizado y en uno que no lo está es drásticamente distinta.

¿Qué implica todo esto? Además de exigir políticas para prevenir los homicidios en casa y para erradicar la discriminación por género es necesario exigir también políticas que garanticen un control efectivo de armas, que promuevan la desmilitarización de la seguridad pública y que fortalezcan a las instituciones civiles para que sean capaces de responder a la violencia de manera inteligente y focalizada, desde lo local y de la mano de la comunidad.

Impunidad. En un reciente artículo, el ex ministro de la Suprema Corte José Ramón Cossío ( El País, 19 febrero) parte de un cifra asombrosa: las tasas de impunidad en México se encuentran en 95 por ciento, y remata: quien comete un delito tiene pocas probabilidades de ser detenido,menos de ser procesado y, aún menos, de ir a prisión. Cossío se hace la pregunta relevante que contesta en su opúsculo, cuya lectura recomiendo: ¿quién investiga los delitos en México y bajo qué métodos?

Qué hacer. Como hombre y ser humano me solidarizo con las luchas que llevan a cabo las compañeras, incluyendo la jornada del 9 de marzo. De manera incondicional, sin calificativos ni descalificaciones.

http://gustavogordillo.blogspot.com/

Twitter: gusto47