Economía
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Nuevo etiquetado provocará desplome de ventas, advierten abarroteros

Preocupación por mercado negro y competencia desleal

 
Periódico La Jornada
Jueves 6 de febrero de 2020, p. 21

El nuevo etiquetado frontal para alimentos y bebidas no alcohólicas provocará caída en las ventas de 140 empresas mayoristas y 630 mil misceláneas, además de las empresas de alimentos procesados o industrializados, advirtió Iñaki Landáburu Llaguno, presidente ejecutivo de la Asociación Nacional de Abarroteros Mayoristas (ANAM).

Muchísimos productos como dulces, golosinas, pan, leches, lácteos, yogurt, quesos y paletas, entre otros, dijo, deberán cumplir con los cambios aprobados a la norma oficial mexicana 051 (NOM 051).

Si bien aclaró que el nuevo etiquetado no afectará al grado de que se cierren tiendas, anticipó que surgirá o se fortalecerá un mercado ilegal o negro de alimentos, como sucede con los cigarros y bebidas alcohólicas adulteradas. Lamentablemente ahora vamos a tener chocolates hechos en Taiwán o en Guatemala que no cumplen con las normas, ni con el contenido y mucho menos con el nuevo etiquetado, alertó.

Además, se generará una competencia desleal, porque alimentos que se venden sin etiquetas o en la calle, como el pan tradicional o los antojitos se verán favorecidos pese a su alto contenido calórico, porque, ejemplificó, mientras el pan embolsado (Bimbo o Marinela) tendrá etiquetado negro, el de una panificadora se comercializará sin ese requisito.

¿Qué va a pasar con los inventarios? Los fabricantes no van a aceptar una devolución masiva.

Hasta ahora el comercio ha seguido creciendo, contrario a lo que sucede con otros sectores económicos del país, pero si las ventas caen con el nuevo etiquetado, sería poco probable que se recupere, como sucedió en Chile, donde hace cuatro años se impuso dicha medida, alertó el dirigente de la ANAM.

Para los comerciantes mayoristas es particularmente preocupante que se pretenda poner en marcha un nuevo etiquetado sin considerar los inventarios existentes y las dificultades logísticas que implica asegurar el abasto constante de alimentos y bebidas en todo el territorio nacional, sobre todo cuando los socios de la ANAM son quienes llegan hasta las localidades de más difícil acceso del país.

Nosotros como comerciantes tenemos más preocupaciones sobre qué va a pasar con los inventarios que tienen los fabricantes, nosotros como comerciantes mayoristas y también las tiendas al menudeo. ¿Cómo los vamos a desplazar? Estamos seguros que los fabricantes no van a aceptar una devolución masiva, subrayó. Así que la ANAM se suma a la demanda de dirigentes de cámaras y organismos empresariales de que en lugar de seis meses se amplíe a dos años el plazo para imponer el nuevo etiquetado.