Sociedad y Justicia
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Adolescentes mujeres, con mayor vulnerabilidad ante los excesos con el alcohol
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▲ La posibilidad de aumentar el grado de ingesta etílica crece cuando los jóvenes tienen empleo.Foto José Antonio López
 
Periódico La Jornada
Martes 31 de diciembre de 2019, p. 26

En 2018, al menos 9.3 por ciento de los adolescentes mexicanos de 10 a 19 años que viven en comunidades con menos de 100 mil habitantes ingirió alcohol. De ellos, 2.8 por ciento reportó un consumo excesivo. En cuanto a tabaco, 5.5 por ciento fumó y uno por ciento tenía entre 10 y 14 años.

Los resultados del estudio Factores sociales asociados con el consumo de alcohol y tabaco en adolescentes mexicanos de poblaciones menores a 100 mil habitantes, coordinado por Emmanuel González-Bautista, del Centro de Investigación en Salud Poblacional del Instituto Nacional de Salud Pública, revelan que el consumo de alcohol y tabaco fue mayor en los hombres adolescentes y se incrementó con la edad, aunque las diferencias de género desaparecieron cuando se trató de ingesta excesiva. Además, se detectó que había mayor posibilidad de ser fumador y de beber alcohol entre los menores que tenían empleo.

El análisis, cuyos datos provienen de la Encuesta nacional de salud y nutrición 2018 (Ensanut 100k), señala que si bien las mujeres adolescentes mostraron una prevalencia menor de consumo de alcohol y tabaco, en cuanto al grado excesivo de este indicador no había diferencias significativas con los varones.

De hecho, enfatiza el informe, 58.5 por ciento de las mujeres que consumió alcohol tenía al menos un episodio de embriaguez, mientras en los hombres fue de 22 por ciento. Esto refleja una mayor vulnerabilidad en las adolescentes mujeres, ya que los episodios de borracheras se asocian con eventos adversos de salud, como el embarazo temprano e infecciones de transmisión sexual.

También se identificó que a mayor edad, alrededor de los 15 años, se incrementó la ingesta de alcohol y tabaco, tanto en hombres como en mujeres. La influencia de los pares y la transición entre la secundaria y la preparatoria es relevante, porque el cambio de contexto facilita el acceso a esos productos.

Entre los hallazgos más relevantes está que condiciones de vulnerabilidad, como la autoadscripción indígena y menores capacidades económicas ,no se asociaron con un mayor consumo de alcohol y tabaco. Lo anterior, pese a que los adolescentes que viven en comunidades con menos de 100 mil habitantes se caracterizan por pertenecer a familias de escasos recursos.