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Consejo regional indígena de Xpujil

Autoengaño, proceso para avalar la construcción del Tren Maya
 
Periódico La Jornada
Miércoles 18 de diciembre de 2019, p. 27

Todo el proceso de apertura democrática para avalar el proyecto del Tren Maya es un autoengaño, aseveró Rommel González, miembro del Consejo Regional Indígena y Popular de Xpujil (Cripx).

Desde julio del año pasado, cuando el entonces candidato Andrés Manuel López Obrador resultó ganador de las elecciones presidenciales y hasta la consulta sobre el Tren Maya realizada el fin de semana anterior, todo ha sido un proceso para buscar el consenso o el autoengaño, porque todas las encuestas, asambleas indígenas y reuniones, así como la supuesta apertura democrática, son una justificación para avalar ese proyecto, señaló en entrevista telefónica.

Insistió en que todas esas acciones resultan un autoengaño para el gobierno, porque desde un principio ha sido juez y parte y el único que ha validado las encuestas y reuniones. En una elección existe al menos un árbitro, como es el Instituto Nacional Electoral, expresó.

Lo que hemos visto desde julio hasta ahora es que el gobierno es juez y parte. Se autoengaña, porque ha impuesto los mecanismos. Ejemplo de ello es que cuando nos dicen que hubo un protocolo de consulta, éste fue diseñado en la Ciudad de México, sin haber tomado en cuenta a las comunidades”, enfatizó.

Es un plan hecho en la Ciudad de México

Cuando uno conoce los estándares internacionales de consulta, sabe que un protocolo se hace con la comunidad, con el mismo pueblo o con las propuestas de proyectos, pero en el caso del Tren Maya es un plan hecho en la capital del país que nunca se consultó, agregó.

El municipio de Xpujil, Campeche, se ubica en el centro de la Reserva de la Biosfera de Calakmul y está conectado por la carretera Chetumal-Villahermosa, vía que, según el Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur), ya tiene impactos en la reserva.

Rogelio Jiménez Pons, director general del Fonatur, ha señalado en diversas ocasiones que esa carretera atraviesa la reserva de la biosfera, tiene impactos negativos en el ambiente por la circulación de vehículos automotores y además son recurrentes los atropellamientos de animales, como el jaguar, especie en peligro de extinción, que según detractores quedaría vulnerable por la construcción del Tren Maya.

En la charla, Rommel González admitió que efectivamente la reserva de la biosfera ya está impactada por la carretera, pero alertó que la edificación del Tren Maya generará más derribo de árboles y lesionará los diversos vestigios arqueológicos.