Las más finas pueden llegar a los tejidos y generar una respuesta inmunitaria, según estudio
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▲ Los peces estómidos (demonio o dragón negro) son pequeños predadores con dientes afilados y puntiagudos que sobresalen de una mandíbula que puede extenderse para morder a su presa hasta la mitad del tamaño de su cuerpo. Según un estudio de la Universidad de California publicado en Matter, para encontrar comida o pareja, muchos animales transportan una bacteria que genera luz azul o roja (bioluminiscencia). Los científicos hallaron que los dientes están hechos de los mismos materiales que los de los humanos. Sin embargo, los minerales tienen una estructura microscópica mucho más fina. La luz pasa a través de ellos, por lo que quedan casi invisibles. A la izquierda, en una recolección de especímenes en la costa de San Diego; a la derecha, un ejemplar visto con microscopio en el Instituto Scripps de Oceanografía en La Jolla.
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