Cultura
Ver día anteriorMiércoles 23 de julio de 2014Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio

Obra de Gilberto Guerrero en El Milagro

Llevan al teatro los motivos de la migración

En Palabras de amor en alemán se inquiere por qué se van los mexicanos al extranjero

 
Periódico La Jornada
Miércoles 23 de julio de 2014, p. 4

Sin paz, sin amor y sin pan no se puede vivir, sostiene el dramaturgo Gilberto Guerrero al referirse a Palabras de amor en alemán, obra de teatro que hurga en los motivos de la migración, básicamente de carácter económico, pero también debido a la violencia/inseguridad o simplemente porque la persona se enamoró de un fuereño.

Desde hace varios años me parece que el de la migración es un fenómeno internacional cada vez más grave, más agudo, y, sin lugar a dudas, de un impacto global, expresa Guerrero al hablar del estreno de Palabras de amor en alemán por parte de su compañía Perro Teatro en el Teatro El Milagro.

“Las migraciones humanas –prosigue– se han convertido en un tema de primer orden y a lo largo de los años recientes me he topado con gran cantidad de mexicanos que viven en Europa, Estados Unidos o Sudamérica; entonces, uno tiene que preguntarse por qué se van”.

Crisol de naciones

De los cuatro personajes de la obra, Abel (Abel Ignacio Hernández) se fue por la falta de oportunidades para personas con talento, mientras que Guadalupe (Karen Daneida), una indígena mixteca, debido a la violencia que se vive en su región, así como las profundas desigualdades sociales, y Lucía (Abril Pinedo), simplemente porque se enamoró del alemán Frederick.

Ese trío converge en la casa de Ana (Ana Luisa Alfaro), con muchos años de vivir fuera de México, que trata de ubicar en un estado onírico, de memoria, esta reunión de mexicanos fuera de su país.

Asimismo intenta recordar cómo era ese México a partir del encuentro con los jóvenes y de tratar de identificar por qué ella en su momento lo dejó.

“Me dicen amigos que viven en ciudades extranjeras –señala Gurerero–, que fuera del país los mexicanos no se juntan a menos de que vengan del mismo pueblo o, de plano, que hayan migrado juntos. Esto me llama mucho la atención, me hace pensar en este crisol que es México, en estas naciones distintas que es nuestro país y que sin lugar a dudas me parece que confluye un poco en este fenómeno”.

Cuando Guerrero escribió la obra nunca se imaginó situarla en Alemania. Sin embargo, mis actores se empeñaron en pensar eso y se los permití, por supuesto. De allí el título. De los 20 millones de mexicanos que no viven aquí, es probable que una minoría haya migrado por amor.

Para el autor y director de la obra también se trata de una migración al estar enamorada un poco, porque ni el trabajo ni la seguridad ni los proyectos en el país la retienen. Entonces, el amor también se convierte en una puerta.

Para el también director de la Escuela Nacional de Arte Teatral se debe recordar que ese Distrito Federal fuera del Distrito Federal son mexicanos y en el fondo uno se lleva México dentro siempre. Estoy muy orgulloso de ser mexicano. Tenemos una nación extraordinaria, con una cultura poderosa, pero este desgarramiento en que vivimos es una situación muy triste. Nos hace falta sentirnos más orgullosos de lo que este país puede lograr y del talento que aquí existe.

¿Se trata de teatro político? Sí, contesta Gilberto Guerrero, pero en una perspectiva no panfletaria, no esquemática. Aunque sí hablamos de un país que expulsa a sus ciudadanos de una forma u otra, que no puede darle cobijo a sus ciudadanos de una manera u otra.

Interrogado acerca del fenómeno de los niños migrantes en Estados Unidos, el dramaturgo afirma: “Al arribar esta cantidad de menores sin familia, me parece que la migración está llegando a los límites extremos en términos humanos y que esta situación se debe a un fracaso de Estado. Estos niños y sus familias, pero en particular los primeros, son extraordinariamente vulnerables. No encuentran en su país a lo que tienen derecho y eso habla de un fracaso de Estado.

Las soluciones estadunidenses que son policiacas, de campos prácticamente de concentración, me parece que sólo acentúan la inhumanidad con la que se trata una condición que es la necesidad de vivir.

Palabras de amor en alemán se escenifica en el Teatro El Milagro (calle Milán 24, colonia Juárez). Las funciones son lunes, martes y miércoles a las 20:30 horas. La temporada terminará el 13 de agosto.