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El mecanismo debe ser revisado, pues se usa para mover capitales ilícitos y lavar dinero, dice

El reparto de dividendos, una forma de evasión fiscal: Carstens

Eludir el pago de impuestos conspira contra políticas de distribución del ingreso y combate a la pobreza, afirma el funcionario

La tolerancia para ese fenómeno se redujo a cero: Gurría

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José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, y Agustín Carstens, secretario de Hacienda, en el foro de transparencia que se celebra en la capital del paísFoto María Luisa Severiano
 
Periódico La Jornada
Miércoles 2 de septiembre de 2009, p. 25

El reparto de dividendos de empresas a sus accionistas se convirtió en una forma de evasión fiscal que debe ser revisada, pues incluso es un mecanismo utilizado para mover capitales de origen ilícito y lavar dinero, aseguró este martes Agustín Carstens Carstens, secretario de Hacienda.

La evasión fiscal, aseguró el funcionario, conspira contra políticas de distribución del ingreso y combate a la pobreza y obliga a los contribuyentes honestos a pagar una factura más alta.

A una semana de que el gobierno federal haga pública su propuesta de ingresos y gasto para el siguiente año, el funcionario planteó la necesidad de reforzar las acciones contra la evasión fiscal, a partir de un combate integral a esta práctica. El reparto de dividendos es un tipo de retribución especialmente usual en los mercados accionarios.

Si tratamos los temas (relativos a la evasión fiscal) aisladamente, como hasta ahora, en lugar de abordarlos con una visión integral, perderemos la oportunidad que representa esta crisis para apremiar a los legisladores y a los hacedores de políticas públicas a enfocarse al conjunto de temas comunes que nos ayuden a identificar y corregir los daños que se pueden derivar de los flujos financieros internacionales, comentó, al participar en un foro organizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

En ese mismo encuentro –que originalmente se realizaría en Los Cabos, Baja California Sur, y fue trasladado a la ciudad de México por el huracán Jimena–, José Ángel Gurría, secretario general de la OCDE, aseguró que en el contexto de la crisis económica y financiera los gobiernos requieren mayores ingresos tributarios, y los ciudadanos necesitan la seguridad de que la carga fiscal está distribuida de manera justa.

Ante 190 delegados de 62 países que participaron en el quinto Foro de transparencia e intercambio de información, organizado por la OCDE, el secretario Carstens aseguró que la lucha contra la evasión y la elusión en el pago de impuestos está relacionada con el cumplimiento de objetivos sociales, como la educación y la reducción de la pobreza.

Es sencillo inferir que la evasión de impuestos impide una justa distribución de la carga tributaria e incrementa los costos de la recaudación, dijo al inaugurar el foro.

Más aún, la evasión fiscal priva a los gobiernos de los recursos indispensables para el cuidado de la salud pública, la educación y la construcción de infraestructura, al tiempo que obliga a los contribuyentes honestos, generalmente cautivos, a pagar una factura más alta, añadió.

México es el país de la OCDE con la menor tributación. El Estado recauda impuestos –sin incluir los derivados de la explotación del petróleo– por el equivalente a 9 puntos del producto interno bruto.

Cartens aseguró ayer que la evasión conspira con la aplicación de políticas fiscales de redistribución del ingreso, al reducir los recursos disponibles para luchar contra la pobreza, enfrentar choques externos o proteger el medio ambiente.

En los países en desarrollo la evasión de impuestos puede tener aún peores efectos, al debilitar la estructura tributaria y propiciar, eventualmente, la irresponsabilidad fiscal del gobierno, sea por un sobrendeudamiento público o a través de una dependencia excesiva e indeseable de la ayuda externa.

En ese sentido, el titular de Hacienda consideró necesario ampliar los alcances de la lucha contra la evasión fiscal y a reforzar los avances que se han dado en este terreno en la cooperación entre los gobiernos de diferentes países.

Debemos ampliar el enfoque e ir más allá del secreto bancario y su relación con la evasión de impuestos, para abordar otras áreas relacionadas igualmente importantes, comentó. Se refirió en específico a revisar los mecanismos del reparto de dividendos corporativos, tema que no sólo se asocia con pérdidas en la recaudación neta de impuestos, sino en algunas ocasiones con el flujo ilícito de capitales o lavado de dinero o con los sobornos, así como con otras prácticas de opacidad financiera.

Las empresas, sobre todo aquellas cuyas acciones cotizan en los mercados accionarios, reparten dividendos a los poseedores de los títulos como una forma de retribución por los resultados de cada ejercicio fiscal.

Cero tolerancia

El secretario general de la OCDE, José Ángel Gurría, declaró durante el foro que el margen de tolerancia para la evasión fiscal se ha reducido a cero. Durante décadas, aseguró, algunos contribuyentes han escondido ingresos y activos cuantiosos de las autoridades tributarias abusando del secreto bancario, dijo. Esto se acabó, agregó el ex secretario mexicano de Hacienda, al destacar esfuerzos recientes en el seno de la OCDE para que gobiernos y territorios fiscales compartan información.

En el contexto de la crisis económica y financiera, los gobiernos requieren mayores ingresos tributarios y los ciudadanos necesitan la seguridad de que la carga fiscal está distribuida de manera justa, dijo.