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Detienen a Dreamer con discapacidad

Redacción Sin Fronteras

La administración Trump ha vuelto a detener a un dreamer discapacitado y sin antecedentes criminales, para confirmar así el carácter inhumano e indiscriminado de las redadas que ha lanzado contra la comunidad inmigrante.

En esta ocasión, los agentes de Inmigración y Aduanas (ICE) se ensañaron contra Felipe Abonza López, un dreamer de 20 años de origen mexicano que fue detenido el pasado mes de octubre mientras conducía un automóvil con varios familiares indocumentados.

A pesar de que Felipe no cuenta con antecedentes criminales, y no obstante la promesa de la administración Trump de que no iría contra los dreamers, este joven fue arrestado y ha permanecido detenido durante un mes en un centro carcelario en la localidad de Pearsall, Texas.

Felipe, quien llegó a Estados Unidos con tan sólo 5 años de edad, no tiene una pierna y usa prótesis.

Según ha denunciado el propio Felipe, a través de una carta que ha sido difundida por la organización RAICES, cuando este dreamer pidió asistencia médica porque le dolía una de sus piernas por la prótesis, el empleado del consultorio médico en el centro de detención se burló de él diciéndole que se pusiera un palo de escoba en lugar de la prótesis y con ella se pusiera a barrer.

“El caso de Felipe Abonza López es solo la última muestra de que la misma administración de Trump, que terminó con DACA, ahora se está enfocando en los dreamers, deteniendo y deportando a cualquier persona con la que se crucen”, aseguró Lynn Tramonte de la organización America´s Voice.

Aproximadamente 122 dreamers pierden cada día su estatus de protección que tenían bajo el programa de DACA, la orden ejecutiva que firmó el presidente Barack Obama en junio de 2012 para ofrecer cobertura legal a casi 800 mil jóvenes indocumentados que llegaron con sus padres cuando eran unos infantes.

Tras la desaparición de este programa bajo el presidente Donald Trump, el Center For American Progress (CAP) calcula que desde el pasado 5 de octubre y hasta el 5 de marzo de 2018, aproximadamente 122 derrames perderán su cobertura por día.

El caso de Felipe Abonza López se suma al de Rosa María Hernández, una inmigrante indocumentada de 10 años y con parálisis cerebral que fue detenida poco después de que se le practicara una operación de cálculos en la vesícula en un hospital de San Antonio, Texas.

Aunque Rosa María ya ha sido liberada y entregada a sus padres, su caso dio la medida del carácter inhumano e indiscriminado que aplican los agentes de la patrulla fronteriza o de Inmigración y Aduanas (ICE) como parte de la campaña que ha lanzado la administración Trump.

Precisamente, a la luz de lo ocurrido con Felipe y Rosa María, numerosas organizaciones defensoras de los derechos civiles han insistido en la necesidad de aprobar una legislación que proteja a los dreamers de una de las peores campañas de persecución contra la comunidad migrante en EU.

“La urgencia ahora es para Felipe y para miles de otros jóvenes inmigrantes que necesitan que el Congreso resuelva el estado de Dreamers este año”, añadió Tramonte.