Cultura
Ver día anteriorMartes 1º de noviembre de 2022Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
Cervantino 50
El mejor encuentro en muchos años
Enviado
Periódico La Jornada
Martes 1º de noviembre de 2022, p. 3

Guanajuato, Gto., El Cervantino 50 fue el mejor de muchos años. Su gran protagonista fue la gente: en las calles, en los escenarios, tras bambalinas, en las gradas, en las butacas. Una efervescencia que no se vivía hace mucho, no solamente porque significó el regreso temporal por la pandemia, sino por la calidad de la gente, la excelsitud de la programación y el latir de la cultura del mundo en movimiento.

Será muy recordada esta versión de oro por los instantes de epifanía en el suave toque de las campanas del pueblo a medianoche, el chispazo de energía tras la anacrusa de Enrique Diemecke al hacer estallar la Quinta sinfonía de Gustav Mahler y el gesto iniciático de Gustavo Dudamel al volcar volcanes con la Sinfonía primera de su tocayo austriaco.

Para la historia, los cuerpos desnudos vestidos de blanco, rostros en éxtasis, de los bailarines butoh de Sankai Juku, el vuelo alucinógeno de los integrantes de La Fura dels Baus en una noche que nadie olvidará jamás, los rostros plenos de inocente picardía de los niños presenciando lucha libre en la antigua estación de ferrocarril de Cuévano. La llama del mejor teatro que hoy se practica en el planeta, lo mejor de la danza, las artes navegando en caudales en personas.

Si bien al conocer la programación, el listado no ofrecía mayores trascendencias que las contadas con los dedos de una mano, la realidad potente nos desmintió con creces: 50 actos memorables para el Cervantino Cincuenta, por lo menos.

Jóvenes, sobre todo jóvenes

Las imágenes se suceden en flash backs: la Alhóndiga de Granaditas, conocida cariñosamente como La Albóndiga, rebosante de niñas, niños, señoras con el mandil manchado de salsa porque corrieron a las gradas luego de preparar la cena, señores asombrados, jóvenes, sobre todo jóvenes, poblaron Cuévano y lo llenaron de alegría.

La capital de Plan de Abajo nuevamente fue la capital de la cultura del mundo. No hay otro festival en el mundo que conjunte de manera tan armoniosa multitudes y excelencia artística.

Tardaremos años en digerir tanta delicia artística, tanta euforia, tanta alegría desparramada por las calles, vericuetos de piedra, callejones, túneles.

La elevada complejidad organizativa de un festival de esta naturaleza se transformó en magia. Es de reconocer el esfuerzo, el talento, los sacrificios, el estrés, la angustia de los organizadores convertida en aplausos, sonrisas, alegrías, voluntades.

Feliz cumpleaños 50, amado Cervantino. Vamos por más.