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México SA

SAT vs. burocracia electoral // El gobernador Sinhue y El Marro // Recaudación y chupópteros

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▲ El precio de los combustibles en el país se ha mantenido estable en los primeros días de agosto con respecto al cierre de julio, revelan las cifras reportadas por las estaciones de servicio. El 9 de agosto, el precio promedio de gasolina magna fue de 18.56 pesos por litro, mientras el de la premium fue de 19.05 pesos. En un caso inusual, en la estación de Pemex ubicada en Eje 8 y Av. Plutarco Elías Calles la gasolina de mayor octanaje se vende más barata ($18. 46) que la magna ($18. 87).Foto Roberto García Ortiz, con información de Julio Gutiérez
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os contrastantes noticias dan una idea a los mexicanos de quién es quién en materia de recursos públicos: unos los incrementan de forma sustancial y otros, apasionadamente, se dedican a reducirlos; unos aumentan la captación fiscal y otros se niegan a reducir las prebendas que reciben por ser, según dicen, su derecho, aunque los resultados por ellos exhibidos sean escasos, por no decir nulos, que ni de lejos justifican la carretada de dinero que reciben.

Se trata, por un lado, del Servicio de Administración Tributaria (SAT), que en el último bienio aumentó sustancialmente la captación fiscal, con lo que el gobierno amplía su margen presupuestal, y, por el otro, el enorme aparato burocrático-electoral que a los mexicanos cada año que transcurre cuesta más y más, sin que ello se refleje en beneficios para la nación.

Lo anterior viene a colación, porque la información más reciente ( La Jornada, Israel Rodríguez) documenta que en el primer semestre de 2020 el SAT prácticamente multiplicó por tres los impuestos recuperados, en comparación con el mismo periodo de 2019, como parte de un mayor ejercicio de fiscalización. Entre enero y junio pasado, esa institución recuperó 269 mil 500 millones de pesos a partir de auditorías a contribuyentes, cantidad que multiplicó por 2.8 la correspondiente del mismo lapso del año pasado, que fue de 94 mil 200 millones.

Para dar una idea de qué implica el monto recuperado, vale mencionar como ejemplos que resulta equivalente a más de 80 por ciento del presupuesto 2020 destinado a la Secretaría de Educación Pública (o, si se prefiere, a 6.5 veces el presupuesto de la Universidad Nacional Autónoma de México para el mismo año) y dos veces mayor al autorizado a la Secretaría de Salud en estos pandémicos tiempos.

De acuerdo con la información publicada por La Jornada, los 269 mil 500 millones de pesos recuperados (adicionales a lo presupuestado) resultaron de un incremento en el número de auditorías (25 por ciento respecto de 2019). Los indicadores de recaudación de la Secretaría de Hacienda revelan que para la realización de las auditorías se ejerció un presupuesto de mil 450.3 millones de pesos. Lo anterior derivó en una rentabilidad de 144.5 por ciento, es decir, que por cada peso invertido en realizar una auditoría se obtuvieron 144.5 pesos y una efectividad de 97.3 por ciento”.

Por el lado de los chupópteros, el consejo general del Instituto Nacional Electoral (INE) aprobó que, en 2021, el financiamiento público para los partidos políticos sea de 7 mil 226 millones de pesos, un aumento nominal de 38 por ciento respecto de 2020, cuando fue de 5 mil 239 millones ( La Jornada, Georgina Saldierna).

Así es: con la cuchara grande y sin discusión, como acostumbran los partidos políticos y la burocracia electoral cuando se trata de mantener e incrementar sus prebendas, porque el INE aprobó un aumentó 11 veces superior a la inflación estimada para 2020 (38 y 3.5 por ciento, respectivamente) para que las empresas disfrazadas de partidos políticos (que no pagan impuestos) mantengan su ritmo de vida.

Información de la Cámara de Diputados revela que sólo de 2000 a 2018 la burocracia electoral y los partidos políticos –que al final de cuentas son lo mismo– gozaron de un presupuesto acumulado cercano a 320 mil millones de pesos, de los que alrededor de 250 mil millones (85 por ciento para el INE) fueron a parar a los tres órganos electorales, cuyos presupuestos en dicho periodo (el del propio INE, la Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos Electorales y el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación) crecieron muy por arriba de la inflación: 192 contra 107 por ciento. Además, 70 mil millones para los supuestos partidos políticos. Y ninguno tiene llenadera.

Las rebanadas del pastel

Eso sí, para pedir son los primeros. Por ejemplo, el inenarrable dirigente panista Marko Cortés, exige que los dineros públicos mejor se destinen a atender las más urgentes necesidades de las familias mexicanas; hay prioridades urgentes … pero no renunciará ni a un centavo de las prebendas electorales.