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Cae el telón del impeachment

Trump, absuelto de abuso de poder y obstrucción; fue una farsa, reitera

Sale ileso y fortalecido: analistas // Mitt Romney, único republicano que vota en su contra

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▲ Detractores del presidente Donald Trump exigieron su destitución ayer en la rotonda del Capitolio, en Washington, poco antes de la votación en el Senado.Foto Ap
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 6 de febrero de 2020, p. 25

Nueva York. Donald John Trump fue absuelto, y ante ello el acusado bromeó (¿o no?) con ser presidente vitalicio, y por ahora es el primer mandatario impeached en buscar la relección.

El veredicto final del tercer juicio político en la historia de Estados Unidos fue el pronosticado, cada bancada votó la línea de sus respectivos partidos, con una sola excepción. Con ello, el Senado, actuando como jurado, declaró no culpable al presidente.

El Senado votó por cada cargo: abuso de poder y obstrucción al Congreso. Cada legislador, en orden alfabético, fue diciendo en voz alta culpable o no culpable. El conteo del primer delito fue de 52 contra 48 en favor de absolver al presidente, y sólo hubo un senador disidente de su partido, el republicano Mitt Romney.

El voto del segundo cargo fue de 53 contra 47 por exonerar al jefe de la Casa Blanca.

Se requerían dos tercios, 67 de 100 votos, para condenar y destituir al mandatario.

Por lo tanto, es ordenado y adjudicado que Donald John Trump sea absuelto de los cargos, proclamó el jefe de la Suprema Corte, John Roberts, quien presidió el juicio político, y así cayó el telón de este espectáculo.

A siete semanas de ser formalmente acusado por la Cámara de Representantes de delitos que ameritan su destitución (lo que se conoce como impeached), después de casi cinco meses de investigaciones, y casi tres semanas de juicio en el Senado, Trump fue exonerado, a pesar de los pruebas abrumadoras presentadas en su contra.

Trump, quien siempre ha denunciado que esto fue una farsa y parte de una cacería de brujas en su contra, y cuyos aliados denunciaron este esfuerzo como un intento demócrata para revertir la previa elección e interferir en la próxima, emitió una primera reacción al resultado tuiteando un meme que había usado anteriormente con su imagen y un calendario electoral en el cual, cada cuatro años, va ganando... a perpetuidad (https://twitter.com/realDonaldTrump/status/1142157838153895941). No es la mejor imagen democrática en un sistema que sólo permite dos turnos al presidente.

En otro tuit, el presidente anunció que hará una declaración pública formal acerca de “la Victoria de nuestro País sobre la farsa de impeachment”.

El caso en su contra giraba en torno del intento del presidente de presionar al nuevo gobierno de Ucrania a interferir en la dinámica de la elección presidencial estadunidense para beneficiar los intereses políticos de Trump, como su negativa a cooperar en la investigación del asunto por la cámara baja.

Trump fue calificado por los acusadores demócratas durante el juicio como alguien que se considera por encima de la ley al incurrir en conducta corrupta para beneficiarse políticamente, poniendo en riesgo la seguridad nacional, vulnerando el proceso electoral y traicionando a su país.

De hecho, los diputados demócratas que actuaron como fiscales en el juicio, advirtieron ayer, en un artículo colectivo publicado en el Washington Post, que el presidente no dejará de tratar de hacer trampa en la próxima elección, hasta que tenga éxito. Afirmaron que no hubo un juicio real, y por lo tanto este veredicto no es legítimo.

La presidenta de la cámara baja, Nancy Pelosi, la demócrata más poderosa de Washington, declaró: hoy (ayer) el presidente y los republicanos del Senado han normalizado la ilegalidad y el rechazo al sistema de equilibrios (entre los poderes) en nuestra Constitución.

Pero este resultado refleja la realidad de que el juicio no es un proceso judicial, sino político. Y con la mayoría republicana controlando el tribunal, este fue el veredicto pronosticado casi desde que comenzó el proceso.

El único disidente, Romney, quien fue candidato presidencial republicano hace ocho años, había anunciado su intención poco antes, al afirmar en una entrevista con Fox News: “es difícil para mí imaginar un ataque más serio a la Constitución y una república como la nuestra, que decir que un presidente busca enlistar a un gobierno extranjero para corromper nuestras elecciones con la finalidad de mantenerse en el poder… Eso ocurre en autocracias chatarras. Eso no ocurre en Estados Unidos de América”.

El voto de Romney no es sólo histórico –es el primer senador en votar contra un presidente de su propio partido en un juicio político–, sino aún más importante, en esa coyuntura le roba al presidente de su deseo de poder proclamar que fue un ejercicio partidista en su contra.

Al final del día, Trump, quien ha sido caracterizado como el presidente más peligroso de los tiempos modernos por varios legisladores demócratas y otros observadores, sale ileso y por ahora políticamente fortalecido al inicio de su campaña por la relección. En algunas encuestas recientes, y a pesar de lo revelado y declarado en su juicio, su aprobación ascendió al nivel más alto desde que ocupó la Casa Blanca.

Todos esperan que Trump intensificará su ataque contra todo político que se atrevió a desafiarlo, sobre todo a sus ex colaboradores, y sin duda Romney (ayer, uno de los hijos del mandatario llamó a expulsarlo del partido), y que retomará sin ningún sentido de autocrítica su forma de gobernar, algo que quedó claro con su discurso ante el Congreso el martes al rendir el informe presidencial, el cual estaba repleto de por lo menos 31 exageraciones, engaños y mentiras (https://www.washingtonpost.com/politics/2020/02/04/fact-checking-president-trumps-2020-state-union-address/) que sirvió como el arranque de su relección.