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El Correo Ilustrado

Exigen evitar la represión en Tabasco

L

a libre manifestación es uno de los principales derechos humanos reconocidos no sólo por la Constitución de nuestro país, sino por los diferentes instrumentos internacionales protectores de las garantías fundamentales.

Debido a ello es un derecho ina-lienable y, además, debe ser inalterable y ningún gobierno o poder estatal debe propiciar, aprobar o decretar la regulación en su ejercicio, sobre todo porque el Estado es el principal receptor de la decisión de las personas a manifestarse, en la mayoría de los casos, contra decisiones de gobierno que a juicio de los quejosos atentan contra ellos, su patrimonio u otros derechos.

Así, cualquier legislación que busque regular la libre manifestación es un contrasentido a ese propio derecho y más aún, si algún poder constituido busca criminalizarlo es mucho más agraviante. Por lo anterior, exigimos al Congreso del estado de Tabasco que niegue la aprobación del dictamen avalado en comisiones, con la mayoría del partido Morena, que busca imponer sanciones penales a quien legítimamente se manifieste.

Ojalá todos aquellos militantes de Morena que en otros tiempos han usado la manifestación y la protesta, y que además en días recientes han condenado la represión en Jalisco por parte del gobierno de Enrique Alfaro contra estudiantes que se oponían al incremento en el costo del transporte público, exijan que esa adición al Código Penal del estado de Tabasco no sea aprobada.

Víctor Rogelio Caballero Sierra, Colectivo Aequus: promoción y defensa de derechos humanos

Utópico golpe blando

La derecha que desearía regresar al poder no toma en cuenta que cuando estuvo se suicidó, pues superó al PRI en corrupción: una docena trágica que desaprovechó los excedentes petroleros y quintuplicó la deuda externa, provocó el desbordamiento de la inseguridad y la violencia; el desmantelamiento de Pemex y el adelgazamiento del Estado en beneficio privado. Convirtió al país en un negocio.

Esa derecha –prianista-perredista– imagina que puede organizar un golpe suave para derrocar a un gobierno que eligieron 30 millones de votantes. Sueño imposible: esos electores no lo permitirían; ninguno de ellos aceptaría el retorno de la rapacería, el crecimiento desmesurado de la pobreza, la desintegración social a causa de la desigualdad y el fomento del crimen organizado, condescendencia de quienes tutelaron el neoliberalismo depredador, entre otros muchos males que sin reparos se les pueden atribuir.

Muchos de los mencionados millones ya frustramos una vez un desafuero. No lo olviden.

José Antonio Montero

Malas calificaciones, humo y daño verdadero

Por una parte, La Jornada nos informa que los expertos economistas calculan un raquítico crecimiento del producto interno bruto: en todo el país se produce menos riqueza de la esperada en lo que va de la 4T; en otro asunto nos dicen que las cifras de crímenes en la Ciudad de México eran manipuladas para ocultar los índices reales y, por último, nos enteramos de que 510 mil millones de pesos eran humo provocado por la falsa facturación, pero muy útil para simular crecimiento y obtener calificaciones internacionales apenas mediocres.

Yo soy un simple arquitecto con años de experiencia, pero eso me basta para preguntar: ¿qué tan acertadas son las cifras de crecimiento si tomaban como aplicables ese medio billón de pesos anuales en las cuentas nacionales? ¿Ahora lo descuentan al emitir sus calificaciones? Lo cierto es que, por ellas, los intereses de la deuda crecen alegremente.

Pareciera que la idolatrada macroeconomía es un ogro al servicio de las calificadoras, mientras los economistas que la confeccionan nos cobran sueldos estratosféricos por la tarea de mirarse el ombligo allá en sus torres de marfil.

Alfonso Mendoza Albarrán

Gastos innecesarios

¿Hasta cuándo seguirá la política del mal uso de recursos públicos? Si algo es evidente es el hartazgo de seguir teniendo gobernantes que utilicen los escasos recursos en obras no necesarias, sin tomar en cuenta o malinterpretar la opinión ciudadana.

Un ejemplo reciente es la obstinación de las autoridades de la alcaldía Benito Juárez por implementar un carril sintético y para un solo corredor en el parque Las Arboledas, invadiendo y reduciendo considerablemente la actual pista de tezontle que utilizamos y disfrutamos los corredores y paseantes de dicha senda. Este carril, que no responde al ofrecimiento original de una pista de tartán, está mal diseñado, y no sólo entorpecerá nuestra pista, sino que, dada su base impermeable, alterará la filtración del agua en el remanente espacio de tezontle, anegándolo. Los vecinos nos hemos manifestado en contra de dicha obra y seguimos sin ser escuchados. ¿Acaso el compromiso por terminarla y hacer el pago correspondiente es más importante que las necesidades reales? Los recursos públicos deben ser para mejorar el entorno, no para dañar algo que funciona bien.

Alba Moguel Ancheita

Factor de libertad

El propósito de crear conciencia en el pueblo parece tarea fácil, y de hecho lo es; el problema es la resistencia organizada para evitarlo: la mafia del poder.

Los intereses creados tienen capacidad casi ilimitada para sobrevivir, y suficientes tentáculos para destruir; sin embargo, la manipulación de la verdad y el ejército de mercenarios a su servicio, principales herramientas para evitar la emancipación social, son insuficientes al enfrentar el despertar popular.

Daniel Moctezuma Jiménez