Opinión
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Venezuela en la teoría del catoblepas
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inalmente, Juan Luis Guerra y el autoproclamado presidente encargado de Venezuela, Juan Guaidó, no lograron que lloviera café en el campo. La ayuda humanitaria se estrelló contra el muro patriótico del régimen bolivariano, mientras en Washington Donald Trump seguía amenazando con enjaular a niños migrantes, al tiempo de presionar al Congreso para erigir su gran-muro-gran en la frontera con México.

¿Cuál de ambos regímenes será más democrático? ¿El de Nicolás Maduro o el de Trump? Según el ex presidente Jimmy Carter, el sistema electoral de Venezuela sería uno de los más limpios y transparentes del mundo. Una opinión posiblemente sesgada, aunque más estimulante que las mentiras de Trump, quien tiene la rara virtud de hacer incomprensible lo que hasta un minuto antes parecía difícil.

En un conteo del Washington Post (comentado por el analista venezolano Sergio Rodríguez Gelfenstein) Trump habría dicho 7.6 mentiras desde que asumió, hasta el 5 de julio de 2018. ¿Entonces, quién supera a quién? ¿W. Bush cuando en 2005 dijo que “…la idea de atacar a Irán es simplemente ridícula, pero todas las opciones están echadas sobre la mesa” (sic), o el payaso de Guaidó que, según dijo, podría autorizar (sic), una intervención militar de Estados Unidos “de ser necesario…” (sic, Afp, El Universal, Caracas, 8/2/19).

La incompetencia, ignorancia y torpeza de las derechas latinoamericanas, está alcanzando niveles de estulticia difíciles de igualar. Porque una cosa es que jamás hayan podido hacer algo por sí mismas, o en defensa de sus propios intereses, y otra que puedan incluir en sus gobiernos a personajes como la ministra de Familia y Derechos Humanos de Brasil, Damares Alves, quien saltó a la fama al decir que los niños visten de azul y las niñas de rosa (a más de asegurar que tiene un título bíblico porque el de abogada que aseguraba tener, no lo encuentra).

Algunos autores fechan el inicio del drama venezolano en abril de 2002, cuando otro payaso, Pedro Carmona, El Breve, se proclamó presidente durante 47 horas. Sin embargo, con mirada de mayor alcance, otros sugieren remontarse al 11 de septiembre de 2001, día en que el mundo empezó a vivir una suerte de apocalipsis perpetuo, habiendo dejado un tendal de daños colaterales en los que las primeras víctimas han resultado, invariablemente, la justicia y la verdad.

Por ejemplo, el sociólogo ecuatoriano Alejandro Moreano publicó en 2002 El apocalipsis perpetuo (Planeta, Quito, 480 pp.), importante ejercicio de reflexión que así como otros del pensamiento crítico latinoamericano, la globalización· condena a una distribución restringida, al ostracismo por razones ideológicas y políticas, o por simples razones de mercado.

En la tercera parte del libro (El poder imperial) Moreano ensaya la interesante teoría del catoblepas, monstruo que petrifica a lo que se pone en el ángulo y el horizonte de su mirada, tal como figura descrito en el Cuaderno de notas, de Leonardo da Vinci, donde se describe el catoblepas como un animal muy grande, y con una cabeza tan pesada que le cuesta mucho trabajo levantarla, por lo que siempre mira al suelo…

Para Moreano, el catoblepas es lo opuesto del otro monstruo, Frankenstein, hijo del iluminismo y unidad de los distintos en tanto engendro de trozos de cuerpos-cadáveres distintos, y que pronuncia también una desproporción específicamente humana” (p. 257). En tanto el catoblepas sería una metáfora de la globalización:

“Mi cráneo es tan pesado que me es imposible llevarlo […] Una vez me devoré las patas sin advertirlo” (La tentación de San Antonio, de Flaubert, citado por Borges en Manual de zoología fantástica).

Apunta Moreano: “La hipertrofia del Norte y la atrofia del Sur: he allí el catoblepas. Su inmensa cabeza le impide moverse y se hunde en el lodo. Más el problema es que el catoblepas es el mundo, lo ha adentrado en su cabeza-cuerpo descomunal. Y como su cabeza yace hundida en su cuerpo, sus ojos miran hacia adentro y se paraliza…

“…Occidente, con Estados Unidos a la cabeza, trata de fabricar desesperadamente al otro para vivir: el narcotráfico, el terrorismo. Pero el verdadero otro está surgiendo sin pedirle permiso y en contra suyo.”