Opinión
Ver día anteriorJueves 7 de febrero de 2019Ver día siguienteEdiciones anteriores
Servicio Sindicado RSS
Dixio
 
No, AMLO: Trump sí nos falta al respeto
E

n su discurso ante el Congreso y representantes de los distintos poderes, conocido como State of the Union, como era de esperarse, Donald Trump mostró su obsesión con la construcción de un muro en la frontera entre México y Estados Unidos. El asunto no es nuevo, de hecho, lo trae desde su campaña presidencial, cuando dijo que lo pagaría México, y justamente ahora esa es la discusión. Trump solicita al Legislativo estadunidense recursos públicos –sí, de los estadunidenses que pagan impuestos– para construirlo, y los demócratas, que ahora dominan la Cámara de Representantes, se oponen a que se pague con recursos públicos y consideran que ese muro es inútil.

Como justificación, Trump insiste en mencionar que la seguridad en la frontera es vital para su país, un tema que nadie cuestiona; y que el muro detendrá el flujo de migrantes indocumentados y la comisión de delitos. Asociación entre migración y delincuencia que alude a los mexicanos en Estados Unidos, pues uno de cada dos indocumentados es mexicano. Él considera que los migrantes indocumentados son delincuentes o por lo menos mucho más peligrosos que el resto de la población. Incluso cuando presentó sus argumentos y pidió, en medio de furiosos aplausos de los congresistas republicanos y el silencio de los demócratas, que se pusiera de pie, una familia que estaba en la tribuna, invitada por él y cuyos padres habían sido asesinados por un migrante indocumentado.

Al día siguiente, en su conferencia matutina, al preguntarle al Presidente mexicano su reacción sobre el discurso de Trump en el State of the Union, se apresuró a declarar que Trump había sido respetuoso con su gobierno. No estoy de acuerdo.

Una de las acepciones del concepto respeto es la consideración de que algo es digno y debe ser tolerado. En una democracia, el gobierno es el representante del Estado y la sociedad es parte integral y fundamental del Estado. Los 5.3 millones de mexicanos indocumentados que viven en Estados Unidos son parte de la sociedad mexicana. En consecuencia, presentar a los migrantes indocumentados como delincuentes sí es una falta de respeto hacia México y hacia su gobierno. No considerarlo así es aceptar que esos mexicanos no son dignos o no deben ser tolerados.

La respuesta equivocada de nuestro Presidente es aún más grave porque hay infinidad de datos y estudios que demuestran que los migrantes, particularmente los mexicanos, cometen menos delitos que otros grupos poblacionales, incluidos los no migrantes. Sin pelearse con Trump, se puede simplemente decir eso y no contribuir a la normalización de la discriminación hacia los mexicanos en Estados Unidos.

Poco se sabe de lo que piensa AMLO sobre los mexicanos en Estados Unidos ni qué tanto los conoce. Lo que queda claro es que no tiene una política que busque atenderlos. Esos mexicanos trabajan, se desarrollan y pagan impuestos en Estados Unidos, contribuyen a su grandeza. Quieren y apoyan a México, envían más de 30 mil millones de dólares anuales y sostienen así a 1.6 millones de hogares. Pueden además convertirse en eje de la relación con nuestro poderoso vecino. La claridad con la que nuestro Presidente enfrenta los problemas internos contrasta muy desfavorablemente con la ignorancia y omisión acerca de los mexicanos en Estados Unidos. Una lástima.

* Presidente de Mexa Institute

Twitter: @mexainstitute