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Temporada de La cría, de Carlos Talancón, en La Gruta del Centro Cultural Helénico

Disecciona dramaturgo la patología relativa a los fenómenos de fe ciega

El autor recurre al terror sicológico para llevar al espectador hacia un ente antinatural

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Emmanuel Morales y Miriam Balderas en un escena de La cría, durante la presentación del montaje a la prensa. La pareja de actores interpretan, en palabras del productor Erick Saúl Elizondo, una metáfora que refleja la devoción de unos padres por una cría que es su hijo, a quien dan todo por todo. Las funciones son los miércoles, a las 20:30 horas, en el recinto de Revolución 1500, colonia Guadalupe InnFoto Roberto García Ortiz
 
Periódico La Jornada
Miércoles 9 de noviembre de 2016, p. 4

En una jaula, que simula ser una habitación, vive una pareja; ahí se confronta, ama y mutila para proteger y alimentar al ser sobrenatural que concibieron.

Estos personajes, que exhiben emociones contradictorias, integran el elenco del montaje de La cría, que los miércoles por la noche se escenifica en el foro La Gruta del Centro Cultural Helénico.

Carlos Talancón, autor de la obra, recurre al terror sicológico y permite al espectador formarse ideas respecto de lo que ocurre en esa historia, donde la cría, ese personaje que jamás se ve, puede ser un monstruo, un ente o un ser antinatural.

La trama gira en torno a una pareja que concibe a la cría, ente que crece, come, gime, golpea y destila fluidos y olores nauseabundos. Todo lo hago por amor, repite incesante y convencida la mujer, encarnada por la actriz Miriam Balderas, que dio a luz a esa criatura.

Mientras, el retraído esposo –interpretado por Emmanuel Morales– cede hasta lo inconcebible por ayudar a la mujer a alimentar al oscuro ente que permanece en el ático.

Está obra me interesó escribirla no sólo por la patología que existe en la fe ciega, donde todas las esperanzas se enfocan hacia algo de manera obsesiva y se tiende a caer en patrones destructivos, explicó Carlos Talancón, quien la dirige.

En esos casos, prosiguió el autor, la persona se destruye y hace lo mismo con su objeto de adoración, y por esta razón quise explorar de manera sicológica estos fenómenos de fe extrema.

La propuesta de Talancón no pretende abordar el tema de la religión, pero sí el fenómeno del sacrificio y de la autolaceración en nombre de un ser superior, los impulsos y los miedos detrás de ellos.

En el montaje se recurre a la ironía y el humor negro para mostrar cómo los personajes llegan a la terrible mutilación de brazos y piernas.

Cada quien va a recrear a la cría según su imaginación, miedos u obsesiones, dijo Talancón.

Para el productor Erick Saúl Elizondo la obra es una metáfora que refleja la devoción de unos padres por una cría que es su hijo, a quien dan todo por todo.

También en escena, añadió Elizondo, aparece un tercer actor (Javier Sánchez) quien es el especialista o vigilante y podría ser una especie de ojos de la sociedad.

La cría, obra finalista del Premio Gerardo Mancebo del Castillo 2015, se presenta los miércoles a las 20:30 horas en el foro ubicado en avenida Revolución 1500, colonia Guadalupe Inn.