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Tiene una deuda de 40 millones de euros desde hace 25 años

Maradona, acusado de fraude fiscal en Italia, se niega a pagar

No debo nada a nadie, soy inocente y he sido tratado como criminal

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El astro argentino señaló que en México disputó el partido más importante de su carreraFoto Ap
 
Periódico La Jornada
Jueves 20 de octubre de 2016, p. a18

Roma.

El argentino Diego Armando Maradona reiteró que no pagará al fisco italiano una deuda de 40 millones de euros, tras asegurar que no debo nada a nadie, de acuerdo con el periódico Corriere della Sera.

Desde hace más de 25 años me reclaman injustamente 40 millones de euros, de los que 35 millones son intereses y sanciones por un presunto fraude fiscal inexistente para todos los jueces, aseguró el ex futbolista.

El gobierno italiano tiene en proyecto una reforma del sistema de recaudación fiscal que anularía las sanciones y los intereses por los retrasos en el pago.

Al ser interrogado sobre si esa disposición lo incitaría a solucionar sus deudas fiscales, el Diez descartó esa posibilidad.

No debo nada a nadie (...) y aunque soy inocente, he sido tratado como el peor de los criminales ante el mundo. Soy el único al que le han confiscado sus pendientes y sus relojes, añadió el ex delantero del Nápoles, quien cumplirá 56 años el 30 de octubre.

El fisco italiano confiscó en 2006 a El Pelusa dos relojes de lujo con un valor de 11 mil euros cuando acudió a Nápoles para disputar un partido benéfico y tres años después le embargó unos pendientes con brillantes en Merano, cuando acudió a someterse a un tratamiento para adelgazar.

Maradona fue condenado en 2005 a pagar 37 millones 2 mil euros, de los cuales 23 corresponden a intereses moratorios por no pagar sus impuestos.

En una entrevista con el diario argentino Olé, el astro reveló que en México disputé el partido más importante de mi carrera, al referirse al duelo ante Inglaterra correspondiente a los cuartos de final del Mundial de 1986.

En ese encuentro marcó dos goles que hicieron vibrar a más de 80 mil aficionados en el estadio Azteca; el primero fue conocido como la mano de Dios, tras una jugada en la que Maradona saltó y con una mano envió el balón las redes custodiada por Peter Shilton.

Algunos dicen que en la final no jugué bien, pero la disputé con el corazón, como si yo hubiera hecho todos los goles, destacó.