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Ver día anteriorLunes 21 de septiembre de 2015Ver día siguienteEdiciones anteriores
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¿Cuál clase media?
N

o debe extrañar que la consigna somos el 99%, en un futuro no lejano será “somos el 80%. Sin pertenecer al exclusivo club del uno por ciento, hay otro 19 por ciento cuyos ingresos tampoco son nada despreciables, y que disfruta de una situación económica más que holgada. Es la conclusión que se desprende de un estudio publicado recientemente por la Institución Brookings, que advierte sobre el crecimiento de la brecha que separa a la clase media alta del resto de la población, acentuando la desigualdad cada vez más patente en Estados Unidos. En ese grupo de clase media alta están quienes integran 20 por ciento de los que reciben más altos ingresos de la población estadunidense, y son parte de una élite privilegiada.

Una amplia gama de individuos integran el otro 80 por ciento, y lo que es aún más relevante es que muchos de ellos viven en niveles de extrema pobreza. Existe un peligro real que esta situación empeore y se perpetúe por muchos años, advierte el estudio.

Una de las conclusiones que se derivan del estudio es que la estratificación de la sociedad ya no estriba en dos categorías exclusivamente: los ricos y el resto de la sociedad. La segmentación de la sociedad no puede descansar ya en esa dicotomía. En este sentido, el segmento que obtiene ingresos anuales mayores al medio millón de dólares, pero que aún está lejos de recibir 200 millones de los que integran el uno por ciento de la población, sólo formalmente pertenece a la clase media. El estudio demuestra que hay por lo menos un 19 por ciento que disfruta de ingresos que los distingue del sector al que tradicionalmente se considera como de clase media, al menos en Estados Unidos. Por ello, cabe agregar que tal vez sería mejor hablar de la desaparición paulatina de la clase media tradicional.

Quedaron atrás las condiciones que prevalecieron en el periodo posterior a la segunda guerra, cuando nació la moderna clase media estadunidense. Su crecimiento exponencial fue favorecido por un largo periodo de estabilidad en el empleo, salarios y precios. Al mismo tiempo, el Estado propició las condiciones para satisfacer sus necesidades, tales como infraestructura urbana leyes para la protección del empleo, la salud, etcétera. Entre 1950 y 1970 los ingresos reales de los hogares medios en Estados Unidos crecieron aproximadamente 60 por ciento, mientras en cambio, de 1970 a 2000 solamente 7 por ciento. De acuerdo con la información de la Oficina de Presupuesto del Congreso: entre 1979 y 2000 el ingreso neto del uno por ciento se cuadruplicó, de 347 mil a más de1 millón 300 mil dólares o sea 281 por ciento; y el de ingresos más bajos, de 15 mil a 17 mil dólares aproximadamente, solamente 16 por ciento.

Vale apuntar que en el reciente debate entre los precandidatos republicanos, ninguno de ellos se refirió a la creciente desigualdad económica y social. Su mayor preocupación fue la forma de acrecentar el poderío militar y reducir el gasto social. Un horizonte francamente chato que revela el pensamiento conservador que prevalece en el Partido Republicano.