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Insulto a la memoria de veteranos de guerra: diputado

Cónclave neonazi en San Petersburgo en apoyo a la política rusa en Ucrania
Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 23 de marzo de 2015, p. 31

Moscú.

En busca de nuevos aliados para Rusia en Europa, el partido nacionalista Rodina (Patria) –un proyecto político fundado hace años por el actual viceprimer ministro, Dimitri Rogozin, impulsado desde el Kremlin para quitar votos a los sectores radicales de derecha en el país– reunió este domingo en San Petersburgo a representantes de 11 países europeos cuyas organizaciones apoyan la política rusa hacia Ucrania y se pronuncian por suprimir las sanciones en su contra.

Por esa razón asistieron como invitados especiales a un llamado Foro Conservador Ruso Internacional, aunque todos ellos son más conocidos por asumir posiciones de extrema derecha, neonazis, racistas y xenófobas.

Se trata del británico Nick Griffin, líder de la Alianza por la Paz y la Libertad (APF, por sus siglas en inglés); el italiano Roberto Fiore, máximo dirigente de Forza Nuova; el alemán Udo Voigt, ex presidente del Partido Nacional-democrático (NDP, por sus siglas en alemán) y miembro del Parlamento Europeo, y el español Gonzalo Martín García, responsable de relaciones exteriores de Democracia Nacional, entre otros.

También acudieron dirigentes de corte neonazi de Bélgica, Bulgaria, Dinamarca, Finlandia, Grecia y Suecia, por enumerar sólo algunos de los invitados de Rodina, cuyo actual líder, Aleksei Zhuravliov, es diputado de Rusia Unida, la bancada oficialista de la Duma.

Las autoridades nada objetaron a su presencia, mientras los medios de comunicación al servicio del Kremlin –que arremeten a diario contra la junta fascista de Kiev– guardaron silencio sobre el encuentro.

Esta suerte de cónclave neonazi europeo se celebró, por primera vez con participantes rusos, apenas dos meses antes del 70 aniversario de la victoria de la Unión Soviética sobre la Alemania hitleriana, en una ciudad –Leningrado, como se llamaba entonces– que resistió casi 900 días, con un altísimo precio en vidas humanas por hambre y frío, el sitio de los agresores nazis.

Ahora el partido que enarbola las misma ideología que los invasores fascistas, el NDP, es bienvenido en Rusia para su anfitrión Rodina debido a que los huéspedes germanos, de acuerdo con su meta declarada de expulsar del Viejo Continente a todos los inmigrantes, se oponen a que Ucrania forme parte de la Unión Europea, país que, aun desde antes de que pudiera formalizarse ese ingreso, tiene ya un número considerable de trabajadores en suelo europeo.

En eso coinciden todos los invitados extranjeros. Para Boris Vishnevsky, diputado de la asamblea parlamentaria de la ciudad del Nevá, uno de los pocos legisladores que alzó su voz contra el foro convocado por Rodina, el solo hecho de que esos personajes estén en San Petersburgo es una falta de respeto a la memoria de quienes dieron su vida para salvar de los nazis Leningrado.

Los neonazis europeos que acudieron a San Petersburgo hace apenas dos años recibían de brazos abiertos en sus reuniones a los fascistas ucranios del Partido Svoboda (Libertad), que están del otro lado de la trinchera en Ucrania del este.