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México SA

Economía: es la coyuntura

Recorta el Banco de México

Más flores para el ministro

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esde la óptica oficial todos los males económicos resultan coyunturales, nunca estructurales, por mucho que dicha coyuntura se ha prolongado ya por poco más de tres décadas. Entonces, dada la coyuntura, el Banco de México de nueva cuenta desenvainó la tijera y llevó a la práctica la advertencia que dos semanas atrás lanzara su junta de gobierno, es decir, la conveniencia de revisar a la baja el rango esperado para el crecimiento del PIB en 2014, toda vez que se ha registrado un crecimiento inferior al esperado hace algunos meses. En fin, es la coyuntura que le agarró cariño a México y llegó para quedarse.

Otra flor para el ministro del año, quien ya no sabe dónde colocar los arreglos florales que de todas partes y de todos los sectores llegan cotidianamente a su oficina. De hecho, él mismo deberá enviarse un bonito ramo, pues sólo espera que el Inegi oficialice el mal resultado económico del primer trimestre de 2014 para, muy a su pesar, recortar su propia estimación (3.9 por ciento) en torno al crecimiento del producto interno bruto en el presente año, tal cual lo hizo, en cuatro ocasiones, durante 2013.

Coyunturas por aquí, coyunturas por allá, pero en 30 años el promedio de crecimiento económico en el país a duras penas sobrepasa 2 por ciento anual, con ganas de empeorar. Y con este espíritu “coyuntural, ayer el Banco de México recortó su pronóstico en más de medio punto porcentual, al pasar de un rango de entre 4 y 3 por ciento a otro de entre 3.3 y 2.3 por ciento, tijeretazo que obliga a los sectores productivos a reconsiderar planes y proyectos, lo que a su vez impacta en la de por sí precaria generación de empleo en el sector formal de la economía y en el famélico bienestar de los mexicanos.

El Banco de México lo resume así: hacia finales de 2013 y principios de 2014 la actividad económica de México se desaceleró, principalmente por factores de naturaleza temporal. Dichos factores parecerían haber comenzado a revertirse, de modo que al final del primer trimestre del año en curso se empezó a registrar cierta mejoría en algunos de sus indicadores. Esta mejoría es más notoria en lo correspondiente a la demanda externa e incipiente en algunos indicadores asociados con la interna. No obstante, dado el bajo dinamismo de la economía a principios del año, para el trimestre que se reporta se espera que la economía haya presentado un menor crecimiento que el que se anticipaba en el informe previo.

En su Informe trimestral de inflación, enero-marzo 2014, la institución detalla: se estima que para el primer trimestre de 2014 el producto interno bruto (PIB) de México habrá registrado un crecimiento trimestral desestacionalizado de alrededor de 0.6 por ciento, cifra que se compara con las variaciones de -0.69, 0.95 y 0.18 por ciento presentadas en los tres trimestres previos. En términos anuales desestacionalizados, se calcula un crecimiento del PIB de alrededor de uno por ciento para el primer trimestre del año en curso, el cual se compara con los de 0.5, 1.4 y 0.6 por ciento observados en los tres trimestres anteriores, respectivamente. Cabe aclarar que, con datos sin desestacionalizar, se prevé una variación anual del PIB de 2.3 por ciento en el trimestre, cifra que se encuentra afectada al alza por el hecho de que en 2014 la Semana Santa tuvo lugar en abril, mientras en 2013 ocurrió en marzo. Por este motivo, la variación anual del PIB sin desestacionalizar se tenderá a ver afectada a la baja en el segundo trimestre del año.

Así, tomando en cuenta el comportamiento del producto interno bruto en nuestro país durante los últimos meses y las expectativas sobre los determinantes del crecimiento, en particular las del crecimiento para Estados Unidos, el intervalo de pronóstico para la tasa de variación del PIB de México en 2014 se revisa de entre 3 y 4 por ciento en el informe anterior, a uno entre 2.3 y 3.3 por ciento. Para 2015 continúa anticipándose un crecimiento del PIB de entre 3.2 y 4.2 por ciento.

En cuanto a la generación de empleo en el sector formal de la economía, el Banco de México indica que las previsiones respecto al incremento en el número de trabajadores asegurados en el IMSS (permanentes y eventuales urbanos) en 2014 se revisan a la baja, acorde con el ajuste en las expectativas de crecimiento económico. En particular, se anticipa un aumento de entre 570 y 670 mil trabajadores en 2014, en comparación con la expectativa de un incremento de entre 620 y 720 mil en el informe anterior. Para 2015 se continúa anticipando un incremento de entre 620 y 720 mil trabajadores.

Por el lado de los salarios, la coyuntura los mantiene anclados, en el mejor de los casos, a la inflación. De hecho, el Banco de México celebra que el comportamiento de los principales indicadores salariales durante el primer trimestre de 2014 muestra que los costos laborales continuaron sin representar un elemento que generara presiones inflacionarias, es decir, son tan miserables que ya ni presiones inflacionarias generan. La tasa de variación anual del salario base de cotización de los trabajadores afiliados al IMSS aumentó de 3.7 por ciento en el cuarto trimestre de 2013 a 4 por ciento durante el primer trimestre de 2014. A pesar de ello, este indicador todavía se encuentra por debajo de los niveles que registró en la primera mitad de 2013.

Por su parte, anota el banco central, el incremento al salario contractual negociado por empresas de jurisdicción federal fue de 4.2 por ciento durante el primer trimestre de 2014, cifra inferior a la registrada en el mismo periodo del año anterior (4.4 por ciento). Esta diferencia se debió a las menores variaciones salariales tanto en empresas públicas, como en las privadas. En particular, las empresas públicas negociaron un aumento de 3.7 por ciento promedio de enero a marzo de 2014 (4 por ciento en el mismo trimestre de 2013), mientras en las empresas privadas el incremento fue de 4.3 por ciento (4.4 por ciento en el mismo trimestre del año anterior).

Las rebanadas del pastel

¿Cuál es la conclusión de todo esto? La develó el propio Agustín Carstens, gobernador del Banco de México: la desaceleración que se ha observado en la economía mexicana ha sido coyuntural y la actividad se irá acelerando hacia adelante, aunque (¡sorpresa!) tendrá como efecto que la economía mexicana no supere los niveles de crecimiento que se han venido observando en los últimos diez años (en torno a 2 por ciento en promedio anual).

Twitter: @cafevega