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Atender la primera infancia, clave contra el problema

Los participantes en plagios son cada vez son más jóvenes: Sales Heredia
 
Periódico La Jornada
Domingo 20 de abril de 2014, p. 3

El secuestro es el principal delito al alza en el país: el año pasado se alcanzó un nivel histórico de mil 702 casos denunciados; en los plagios participan cada vez más jóvenes, muchos de ellos menores de edad, advirtió Renato Sales Heredia, titular de la Coordinación Nacional Antisecuestro.

Están disminuyendo las edades (de los plagiarios). Hay menores de edad, de 16 o 17 años; es una situación muy preocupante.

Según los reportes oficiales de esta administración, jóvenes que tienen menos de 18 años asisten como choferes o cuidadores de las víctimas, pero pueden ser ejecutores de los hechos más crudos.

Los muchachos detenidos por autoridades federales y estatales son enviados al Consejo Tutelar para Menores, donde reciben un tratamiento especializado; por tanto, para ellos no se cumple la sentencia máxima para un secuestrador: 70 años de prisión.

Según el delito cometido y los agravantes (muchos menores no es la primera vez que infringen la ley) pueden ser sentenciados hasta a siete años de prisión.

Cuando se informa de los hechos, las autoridades no mencionan los nombres de los acusados menores de edad ni se presentan sus fotografías, en cumplimiento de la Convención Internacional de los Derechos del Niño.

Para atajar la participación de menores de edad en delitos en general y en el secuestro en particular, sostuvo Sales, es necesario fortalecer todos los esquemas del sector educativo, pero sobre todo atender de manera especializada a los niños.

“Se necesitan escuelas de tiempo completo y, en general, atender a la primera infancia.

Si se hace un análisis del tema, el asunto es que no hay atención a la primera infancia, advirtió en entrevista.

El énfasis debe ser puesto desde que el niño nace; es decir, de los cero a los tres años de edad porque, como dijo Freud: infancia es destino.

Ahora vemos, explicó, un común denominador en homicidios, violaciones seriales y secuestradores violentos: siempre está detrás una primera infancia de maltrato, de pobreza, desnutrición y, en general, de formas variadas y extremas de violencia.

Es también un rasgo típico, señaló, que existe una vinculación entre el inicio de la vida delictiva con un bajo nivel de escolaridad.