Sociedad y Justicia
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Alumna de la Uia investiga efectos de la dopamina en este mal

Estudian colocar nanoimplantes en el cerebro para curar Parkinson
 
Periódico La Jornada
Domingo 14 de julio de 2013, p. 34

Patricia Vergara, alumna del doctorado en Investigación Psicológica de la Universidad Iberoamericana (Uia), estudia la colocación de nanoimplantes cerebrales con dopamina para curar el mal de Parkinson, enfermedad neurodegenerativa que afecta a más de 500 mil individuos en México.

La dopamina es un neurotransmisor que regula diversas funciones cerebrales, como las motoras. En una primera fase de la investigación se obtuvieron nanopartículas con base en dióxido de titanio para estabilizar a largo plazo y dentro de los implantes a la dopamina.

El dióxido de titania es una sustancia hipoalergénica que no produce una respuesta inflamatoria ni inmunológica importante en el cerebro, lo que le permite ser inadvertida por el organismo y operar de manera funcional.

Una vez logrado lo anterior, se indujo farmacológicamente la enfermedad en ratas para afectar sus funciones motoras, como son coordinación, fuerza y velocidad, y posteriormente les fueron colocados los implantes.

Luego de la cirugía, los roedores comenzaron a recuperar las funciones dañadas por el Parkinson y lograron una mejora en su conducta motora de entre 90 y cien por ciento.

Ante la respuesta favorable, está por comenzar  la experimentación en primates (probablemente macacos o monos de cola verde), lo que dará una mayor aproximación al cerebro humano, previos ajustes de algunas variables, como la cantidad de dopamina y de implantes necesarios.

En esta fase se observará cómo se comporta el implante en el cerebro de los monos y si la dosis es suficiente para mantener saludable a un mamífero de gran tamaño, como son los simios.

El Parkinson es una enfermedad crónica y degenerativa de una parte del cerebro que controla el sistema motor. Consiste en la pérdida progresiva de la capacidad de coordinar los movimientos y está asociada a la pérdida de las células dopaminérgicas.

Por su incidencia, el Parkinson es la segunda enfermedad neurodegenerativa (detrás del Alzheimer) y la tendencia es que seguirá creciendo como proceso natural del envejecimiento de la población, según información de la Asociación Mexicana de Parkinson.

La investigación se realiza en el laboratorio de Neurociencias del departamento de Psicología de la Uia y la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, con el apoyo del Instituto Politécnico Nacional.